“Cada uno de nosotros, de alguna forma, somos un Frankenstein y una Sherezade. Estamos hechos de pedazos”. Con esta reflexión sobre el ser humano, Hugo Mujica (83 años /Argentina, 1942) abrió la sesión de #LdeLírica, de Ámbito Cultural, de El Corte Inglés, en Madrid, un mes después de haber obtenido el XXXVIII Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 2025, por su poemario Las hojas, la brisa, y la luz danza las sombras, que se publicará en marzo de 2026. Cincuenta composiciones que conectan lo cotidiano con lo existencial y la belleza de la vida que, según el jurado, constituyen “una obra filosófica y meditativa, alejada de lo banal y de lo ornamental, que descansa sobre la coherencia de la atención plena y de la sabiduría”.
Hugo Mujica, que guardó voto de silencio durante siete años en tres monasterios trapenses, cumple un lustro como amigo de Ámbito Cultural, desde que en la pandemia covid19, en 2020, participó en un encuentro en streaming de nuestro ciclo #LdeLírica.
“Vino el doctor Mujica y nos enseñó que online también se pueden dar abrazos, que era una cosa que no teníamos segura”, recordó Gonzalo Escarpa. Este poeta y coordinador del ciclo, contó que Mujica es el único autor que ha estado más de una vez en este espacio poético como una prueba de admiración “porque disfrutamos muchísimo de los antibióticos que nos trajo en aquella primera ocasión presencial, un año después”.
Luego, Gonzalo Escarpa dio la bienvenida al poeta argentino que empezó su recital con dos composiciones líricas:
Anochece
Y se van
replegando
los ruidos;
solitario,
un perro rengo
cruza la calle.
Anochece
y es en la quietud
donde la vida nos revela
lo que aprende de sí
mientras late nuestra vida.
*
Cae
tan en silencio
la nieve
que en cada
copo resuena.
No para nombrar
lo que la vida calla.
Para escuchar
lo que
escribo.
Estos dos poemas fueron el prólogo tras el cual Hugo Mujica dijo aquello de que “cada uno de nosotros, de alguna forma, somos un Frankenstein y una Sherezade. Estamos hechos de pedazos. Hoy a la noche recordaremos una, tres, cinco cosas. Mañana, de esas recordaremos cuatro, después tres y algo que dar en el olvido.
Y, después, como Sherezade, juntamos los pedazos y armamos una historia, un sentido y la llamamos yo. Algo de esos pedazos es lo que voy a compartir con ustedes, algo de lo que me conté creyendo que lo soy. Sobre todo, me sé, me entiendo y de alguna forma me creo, de crear, en mi poesía. Por eso voy a empezar con eso”:
Afuera ladra un perro
a una sombra, a su eco
o a la luna
para hacer menos cruel la distancia.
Siempre es para huir que cerramos
una puerta,
es desierto la desnudez que no es promesa
la lejanía
de estar cerca sin tocarse
como bordes de la misma herida.
Adentro no cabe adentro,
no son mis ojos
los que pueden mirarme a los ojos,
son siempre los labios de otro
los que me anuncian mi nombre.
*
¿Hay una hendidura en la carne?
Hay una hendidura en la carne.
Que algunos llamamos alma.
Es con lo que se respira.
Respira luz, no solo aire…
Casi una hora de recital poético que recordaron las palabras de Raquel Lanseros, miembro del jurado del Loewe, sobre el libro ganador que, también, sirven para describir toda la obra de Hugo Mujica: “Es un poemario que se arraiga en la escritura de la tradición del pensamiento especulativo y, también, en una espiritualidad que en ningún momento es dogmática, que invita a unirnos y que tiende puentes constantes entre diferentes tradiciones: por un lado, la intuición poética y, por otro lado, la filosofía existencial. Y, también, entre los pensamientos de Occidente y de Oriente”.
Hugo Mujica estudió Bellas Artes, Antropología filosófica, Filosofía y Teología. Ha publicado más de treinta libros. Entre los premios con los que ha sido distinguido figuran el XIII Premio Casa de América de Poesía Americana, el Premiul Tgudor Arguezi o el Lieri Pea alla Carriera.