Las fronteras entre la realidad y la ficción en la literatura poco importan a José Luís Peixoto (Galveias, Portugal, 1974). Él es uno de los poetas y narradores portugueses contemporáneos más relevantes, y afirma que, frente al debate sobre qué es poesía o narrativa o ensayo o un libro mestizo, el género literario del libro es el que le asigna su autor.
Las razones sobre todo ello y su forma de concebir la literatura y su trabajo las compartió con Gonzalo Escarpa, coordinador del ciclo #LdeLírica, de Ámbito Cultural, de El Corte Inglés. Ganador de algunos de los galardones literarios más importantes de su país, empezando por el Premio José Saramago, 2001, por su ópera prima Nadie nos mira, Peixoto ha publicado una quincena de libros donde se plasman las tensiones de la historia y el presente, la tradición y la modernidad, lo rural y lo urbano, lo político y lo social.
Parte de su cartografía literaria la expuso en el encuentro de #LdeLírica:
El escritor portugués José Luís Peixoto. /Foto cortesía Penguin Random House
Vencer el miedo para existir
Cuando publicas algo empieza. Muchas veces me parece que nos autocensuramos, muchas veces tenemos miedo y el miedo es muy antagónico a la experiencia de la literatura. El miedo es humano, es normal. Pero el miedo te paraliza y para existir uno no puede estar paralizado. Para existir como escritor uno tiene que tener esa irresponsabilidad de no tener miedo, esa liviandad, esa arrogancia de hablar, de creer que lo que tienes que decir es importante, que los otros deben escucharlo. Decirle al lector: “Yo creo que es importante que estés aquí conmigo leyendo lo que escribí, pasando tu tiempo con estas palabras y estas ideas”. Y eso solo se puede lograr con alguna inconsciencia, con alguna irresponsabilidad.
El milagro de la imaginación y la locura
Imaginar es algo que existe más allá de la razón, más allá de la lógica, pero que es extremadamente humano. Imaginar es permitirte mirar las imágenes que nacen en tu mente y que son imágenes que, muchas veces, si uno vive una vida con demasiadas reglas, se confunden con una cierta locura.
Locura es no aceptar esa hermosa locura que llevamos dentro porque somos humanos y porque somos imperfectos y porque tenemos esa capacidad que es la imaginación, que es ese pensamiento fuera de las reglas y fuera de lo razonable.
Géneros literarios
El género literario lo decide quién escribe. Si decide llamarle poesía es poesía, si decide llamarle novela es novela. Después los otros, si quieren, interpretan por qué lo ha llamado así. Los géneros, de algún modo, existen, pero son mucho más relativos y subjetivos de lo que muchas veces uno piensa. Eso ocurre con todo lo relacionado con la escritura y la literatura.
Poesía y narrativa
Puedes escribir narrativa tan experimental o tan rigurosamente literaria como con la poesía. Pero después tienes que enfrentarte a las personas que llegan a tu libro llenas de prejuicios sobre lo que es una novela, sobre lo que tienen que ser los personajes, de lo que tiene que ser la narrativa y la frustración que sienten esas personas con tu novela por no cumplir sus expectativas.
Los prejuicios
La palabra prejuicio suele tener una connotación negativa, pero, realmente, los prejuicios son esenciales para la escritura. La escritura maneja los prejuicios y muchas veces cuando uno escribe se posiciona delante de ellos. Muchas veces los sigue, otras veces los contradice, se opone a ellos, pero siempre los tiene en consideración. Se busca la libertad de la escritura. Se espera que seas subversivo, pero, a veces, no ser subversivo también es subversivo.
Ficción de la vida
La imagen que tenemos de alguien es una ficción porque no siempre podemos conocerla a fondo y nos quedamos con una idea. Y esa es una idea de ficción. Hay mucha ficción en las cosas que no experimentamos. Por eso la ficción está siempre muy presente en nuestro entendimiento del mundo.
Nuestra experiencia es fundamental. La manera como sentimos las cosas, la manera como interpretamos la temperatura, la manera como interpretamos el sonido, la voz, el tiempo, seguramente, es distinta para cada persona.
Literatura sin fronteras
En los libros se pueden dar pistas de datos autobiográficos. Hay fronteras donde están la ficción, la biografía, la autobiografía que ya no son completamente reveladas. Y es muy curioso, porque hay un cuarto elemento que entra en el texto: el propio lector que hace su propia interpretación de lo que está leyendo y de cómo lo reconoce como autobiográfico o no. Es interesante en un momento en que vivimos todo ese cuestionamiento sobre la verdad, sobre lo que es real y lo que no es real. La literatura crea una realidad y nosotros nos interrogamos si esa realidad tiene que ver con la otra realidad.
En una novela que publiqué hay una frase que se repite muchas veces: “La vida está fuera del libro y dentro del libro”. Y la vida está fuera del libro y dentro del libro porque no existe realmente frontera. Pero eso no tiene realmente importancia. Los ingredientes no importan. Lo importante es que te haga sentir vivo, sea lo que sea que eso signifique.