La Jara gana el VIII Premio Nacional de Poesía Viva #LdeLírica 2026 por su poética entre lo rural, lo social y lo obrero
¿quién está al mando de la cultura ahora que no hay revolución?
la poesía debiera ser un surco que amplíe el horizonte a quien no sabe adónde
defendiendo esta enfermedad incurable y pegadiza forma de entender el mundo.
Con versos como estos, recitados en una performance tan sencilla como sensible, La Jara, Jara López Viñas (Madrid, 1997), ganó la VIII edición del Premio Nacional de Poesía Viva #LdeLírica, organizado por Ámbito Cultural de El Corte Inglés y La Piscifactoría Laboratorio de Creación, dirigida por Gonzalo Escarpa.
La poeta, actriz y escritora representó a la zona de Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares en la final del 26 de septiembre de 2026 que tuvo lugar en la sala madrileña de Callao, y compartió escenario con los otros seis poetas finalistas. Vinculada al Colectivo Grupoetas, La Jara suma este premio a otros como el del Slam Poetry Valencia (2025).
La Jara aborda temas que van de lo social a lo rural, pasando por una perspectiva obrera, en la que mezcla palabra, verso, voz e interpretación con una propuesta que interpela al oyente, a la sociedad y a las instituciones. No en vano, Gonzalo Escarpa, coordinador del ciclo #LdeLírica y del premio, la presentó con estas palabras:
“Es el turno de la ¡Carduelis, Carduelis!, criada en cautividad debido a su alegre canto; el cual está compuesto por trinos que para algunos autores son parecidos a los de los canarios. Se le conocen dos códigos de canto: el canto limpio y el canto campero. Con todos ustedes: la jilguera”. Puedes ver el video completo de la final AQUÍ.
La Jara (izquierda) durante su recital en la VIII edición del Premio Nacional de Poesía Viva #LdeLírica 2026, en la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés, de Callao en Madrid.
Una "poesía guerrera"
Jara López Viñas tuvo su primer acercamiento a la poesía gracias a que su madre le recitaba poemas que había aprendido de su abuela. Publicó su primer poemario autoeditado Cinco sentidos y medio corazón, en 2019. Su segundo poemario La Renuncia fue publicado con Talón de Aquiles en 2023, y en 2025 publicó un libro de relatos De Capital Importancia, con la editorial valenciana La Consentida (2ª edición).
“Tengo una visión un poco guerrera de la poesía actual”, afirma López Viñas: “Considero que ha decaído, sobre todo la oral. Y se tiende a mensajes vacíos de contenido o primando la forma sobre el contenido”.
Pero reconoce que a la hora de la escritura hay nuevas editoriales, formas y poetas que la hacen sentir orgullosa de la poesía que se hace en España. Y aunque cree que “la poesía tiene mucho futuro, estaría bien que a nivel oral esa calidad se fuese introduciendo”.
La Jara lamenta que en las redes sociales haya personas que se dicen influencers que hacen poesía dudosa y que “estaría bien que, en lugar de hablar de un yo, hablaran desde lo colectivo, de lo que pasa a la sociedad”.
La Jara (izquierda) durante su recital en la VIII edición del Premio Nacional de Poesía Viva #LdeLírica 2026, en la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés, de Callao en Madrid.
Auge de la poesía oral
Respecto al auge de la poesía oral, cree que se debe a que al público “le interesa consumir una cultura más directa y que no requiere tanto de pararse y concentrarse y leer. Porque la poesía cuando se lee no llega tanto. Hay un salto que no se ha dado”. Celebra ver gente joven llenando micros con poesía: “Es bonito que eso esté volviendo. La gente está cansada de las pantallas, la gente necesita disfrutar de la cultura in situ”.
Lo dice por su experiencia como integrante de Grupoetas, desde donde promueve la poesía escénica, “que tiene mucha ligazón con el teatro. Hacemos poesía política y talleres”. Están interesados en hacer una gira en primavera.
Por lo pronto, La Jara protagonizará la gala poética de su presentación como ganadora del VIII Premio Nacional de Poesía Viva #LdeLírica el 9 de octubre en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Estará acompañada de otros poetas.
En su repertorio estará uno de los poemas con el que obtuvo el premio:
En Yunnan un zumbido de abeja poliniza al primer naranjo
al tiempo que la poeta nace del brazo incómodo de una familia tradicional
sin elegir pensar en las palabras
el verso le es denominado incompleto
y es así que la naranja resulta ser un telescopio por piezas,
un carrusel de murmullos dispuestos para un rehén,
el oyente de sílabas agarrotadas
“naranjah” “naranjah”
profe dijo que: lo contrario a la poesía es la cautela
entonces escarbar en la posibilidad inexacta de escribir en un susurro
es la eucaristía de vivir a lo grande
y desde entonces la veo redonda en los quebrantos y juncos
en el azulejo vidriado de la cúpula que embelesa la terreta (…)
madre atribuyó a mi primer poema “la obsesión por la justicia”
¡niña pretenciosa, quijotesca creyente del poder de la palabra!
y he visto desde entonces tropezar en el intento de revertir con arte el horror mundial
más aquí todas conocemos el cuento de nunca acabar
(suspiro)
¿pudiera dar la imagen una respuesta a lo poético?
¿cómo sacarle al poema jugo después de ser recitado?
¿acaso se puede ser más repetitiva que la poeta?
es el poema un desconocido con la mirada puesta al fuego
cabezota adulta, me dispuse al empeño de la duda entre la prisa y el hambre
¿aprender a pastorear o a influenciar?
¿y es que cómo puede no dar dinero leer poemas a tus ovejas?
aprendí a custodiar, no malgastar atajos en la representación del amor
pero no sé, chica, si te incomoda el misterio de mirar no escribas
y es que no creo en la censura, pero a veces se insulta a la poesía
diciendo que la haces, tú que ni siquiera cotizas la prosodia,
no se puede hacer lo que ya es
esperanza de azahar “naranjah” “naranjah”
la hay amarga y la hay dulce, para la arrogancia y la locura
¿quién está al mando de la cultura ahora que no hay revolución?
la poesía debiera ser un surco que amplíe el horizonte a quien no sabe adónde
defendiendo esta enfermedad incurable y pegadiza forma de entender el mundo
querida amiga, vamos a ver si nos ha quedado claro,
la naranja es una entrada hacia un abismo redondo
en el que subir peldaños requiere una plusvalía
y el papel no es más que una duda alargada
la naranja no puede alcanzar el último escalón
sin unas manos que la sostengan
como la obrera no tiene tiempo de escribir en su librera
escribir por necesidad es un privilegio
no es, pues, la poesía ni fascista ni cursi,
así que hurgo en los enigmas del silencio revertido
para entrar a hurtadillas por una finísima grieta
y me sumerjo en la voluntad de creer
que aún quedan poetas en la fábrica y versos en la mirada
que ponen título:
esto no es solo una naranja, joder.
Jara López Viñas se une a los ganadores anteriores de este premio: Samuel Merino (2025), Annët Batlles (2024), Elsa Moreno (2023), Eudris Planche (2022), Marta Vicente Antolín (2021), Paloma Chen (2020) y Miguel Sánchez Santamaría (2019).