“Soy Sara Barquinero. Nací en Zaragoza en 1994 y soy filósofa, traductora, guionista y escritora”. Así se presenta en la página de inicio de su web, sarabarquinero.com, una de las escritoras españolas que, desde 2024, con su novela Los escorpiones, ha llamado la atención de la crítica literaria, los medios de comunicación, las librerías y los lectores, alimentando el debate literario. Un foco de atención que se ha renovado en 2026 con La chica más lista que conozco (Lumen).
De las 800 páginas de una historia de conspiraciones que refleja la angustia existencial, la soledad y la necesidad de creer en algo, ha pasado a las 400 de una novela ambientada en el mundo universitario, que aborda la vergüenza, las complejidades del consentimiento en las relaciones atravesadas por la desigualdad y los límites del Me Too.
Alabada y criticada a partes iguales, Sara Barquinero compartirá su experiencia vital, filosófica y literaria en el Club de Lectura de Ámbito Cultural, de El Corte Inglés, el miércoles 28 de octubre, en la sala de Ámbito Cultural de La Castellana. Conversará con Rafael Caunedo, escritor y coordinador del ciclo, y con el público sobre su última novela: La chica más lista que conozco (2026).
La escritora española Sara Barquinero. /Foto de la web sarabarquinero.com
Ha sido correctora y lectora para diferentes editoriales. Como traductora ha publicado el libro Diarios alfabéticos, de Sheila Heti. Trabaja como guionista para Buendía Estudios y escribe para diarios como El País y El Mundo. Participa como ponente y profesora invitada en talleres, seminarios y jornadas sobre narrativa contemporánea, escritura y filosofía.
En 2023 presentó su tesis Entre el límite y lo ilimitado, en la que aborda lo sublime en la obra de Kant. Su narrativa está impregnada de esa mirada filosófica que todo lo cuestiona y pregunta sin dar nada por sabido ni por resuelto. A ello suma múltiples referencias directas e indirectas a filósofos y a distintas cuestiones culturales.
Como avance del Club de Lectura, reunimos algunos capítulos de su vida y de su pensamiento en sus propias palabras sobre la fe, la universidad, las relaciones entre mujeres, las conspiraciones, la muerte y el propio acto de escribir:
Filosofía y escritura
“En el fondo me ayuda a escribir la oposición entre Kant y Kierkegaard sobre lo que es la fe. Digamos que Kant decía que la fe tiene que ser racional, o sea, lo que para ti es bueno, y para Kierkegaard la fe, si es verdadera, es irracional, es un salto de fe sin ninguna razón. A mí ese conflicto me resulta muy fructífero para escribir y para caracterizar a mis personajes”: El País semanal, de El País (2024).
Origen de La chica más lista que conozco
“La empecé a escribir cuando estaba terminando la tesis doctoral. Estaba bastante enfadada con lo que tenía a mi alrededor en el departamento y con la falta de… iba a decir de futuro, pero más que de futuro, de seguridad. La novela es fruto de la rabia. Después de Los escorpiones no sabía por dónde seguir y la recuperé, ya con cierta distancia. Hay algunos párrafos que se han quedado tal cual”. El Periódico (2026).
Universidad
“Es muy importante defender la universidad pública. Pero eso no quita que no se puedan denunciar sus aspectos más terroríficos. Quizá hacer una defensa de la pública pasa por denunciar sus prácticas más viciadas”: Pagina Dos (2026).
Amistad y sororidad
“Cuando escribí Los escorpiones no tenía intención de ofrecer ninguna opinión sobre cómo nos llevamos las mujeres. Pero es verdad que se le ha prestado bastante atención simplemente porque no es una visión idealizada de la sororidad. Es la verdad: no todas las relaciones entre mujeres son así. De hecho, pensar que todas somos así es infantilizarnos, pero de otra manera, como si todas fuéramos un trozo de algodón de azúcar y nos diéramos besitos y mimos. Igual que podemos entender la rivalidad masculina, también hay rivalidad entre mujeres. En mi caso concreto, en la academia a veces era casi peor. No sé si porque eran peores de verdad o porque te sabía más mal. Además, ¿verdad que tenemos relatos muy construidos de la ruptura amorosa? Sabes que cuando rompes con un novio tienes que comprar helado y ponerte Sexo en Nueva York. Pero cuando rompes con una amiga no está tan claro”. El Periódico (2024).
De conspiraciones y egos
“La conspiración es una manera de articular el tejido social comunitario. Lo que ocurre es que en lugar de ser un espacio de subjetivación por decisión, es más bien algo que sucede de a poquito cuando uno no piensa de forma explícita en cuál es su ideología. (…) Los mecanismos del fascismo eran los mismos en los años veinte. Pasar de algo muy seductor a la creencia de algo muy loco en lo que, de entrada, uno nunca hubiera creído. Lo difícil es no ser conspiranoico. Ya el mismo Kant decía que entre las necesidades racionales del ser humano está la necesidad de creer. Algo en lo que casi nadie piensa en su día a día es en que todos nos damos mucha más importancia a nosotros mismos de la que tenemos en el mundo”: El diario.es (2024).
Moralinas y otras drogas
“La novela tiene dos, la primera: no culpes de tus problemas o de los problemas de la humanidad a algo mágico: la culpa casi siempre la tienen personas atravesadas por el capitalismo que te están fastidiando la existencia y que no son enemigos imbatibles. La segunda: debes aprender a reconciliarte con el hecho de que vas a morir algún día”: eldiario.es (2024).
Cómo aborda la escritura
“Es lo que más me gusta hacer. Es como la típica sensación de cuando estás conociendo a alguien y te gusta mucho y dices ‘se me han pasado cuatro horas y no he tenido ni que mirar el móvil y estaba a gustísimo’. Pues cuando estoy escribiendo bien me siento así”: El País (2024).
Miedo a aburrir
“Tengo muchísimo miedo a aburrir. Cuando mando los borradores a amigos, siempre les pido que me señalen lo que les aburre. Odio los libros aburridos, a menos que sienta que estoy leyendo una obra maestra, cuando un libro me aburre lo dejo. En este libro se ha quitado mucha de la filosofía que había originalmente precisamente porque me advirtieron que aburría. No tengo problema con ser densa, pero sí que me obsesiona ser aburrida”: El Cultural (2026).