Aguas saborizadas, refrescos con bajo contenido en azúcar o las cada vez más famosas kombuchas… cada vez son más las alternativas que puedes encontrar en nuestros centros para refrescarte de la manera más natural posible.
Es verdad que cada vez oímos hablar más de la kombucha, una bebida que está de moda. Pero también es verdad que tiene miles de años de antigüedad. Y es que hay constancia de que al menos hace dos mil años ya se consumía la kombucha en China. Se trata de un té -habitualmente negro o verde- mezclado con un cultivo de levaduras y bacterias beneficiosas, cuyas siglas en inglés son SCOBY, que la convierten en una bebida rica en vitaminas, minerales y ácidos orgánicos esenciales. Al dejarla fermentar, entre una y dos semanas, se obtiene una bebida ligeramente ácida y con burbujas, que se puede combinar con todo tipo de sabores, como el jengibre, el melón, los frutos rojos, la cúrcuma, el mango… Si las pruebas, tú también te harás fan de las kombuchas y podrás comprobar por qué desata pasiones como refresco.
El consumo de agua es imprescindible para el funcionamiento de nuestro organismo. Y ahora puedes optar por muchísimas posibilidades gracias a las aguas saborizadas. Las puedes encontrar con o sin gas, con combinaciones de sabores tan atractivos como la lima-limón con el yogurt, la fresa con la menta o la manzana con el kiwi. Además, si realizas ejercicio con asiduidad, y necesitas aportes extra, el agua saborizada con gas, sin azúcar y con un alto contenido proteínico es una solución ideal. ¡Hidrátate a tu estilo!
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