Entera, en filetes, en rodajas... La lubina salvaje es sin duda uno de los pescados más selectos, y que ofrece unas posibilidades gastronómicas tan variadas como saludables.
Muy selecta
En salsa, cocida en un caldo corto, frita, asada, al horno, marinada o a la sal... Su sabor suave y su carne compacta que casi no tiene espinas, hacen a la lubina ideal para todo tipo de preparaciones, aunque sin condimentar demasiado queda totalmente deliciosa. Además, es uno de los pescados más magros, con apenas 2 g. de grasa por 100 g. de carne, y tiene un elevado contenido en proteínas de alto valor biológico, por lo que es perfecto
para dietas hipocalóricas.
Puedes aprovechar la espina y la cabeza de la lubina fresca para elaborar caldos y usarlos en multitud de recetas.
Habla ahora…