Cómo elegir un protector solar según textura y tipo de piel
A estas alturas todos sabemos que protegerse del sol es un gesto necesario durante los 365 días del año. Y, aunque es en los meses de verano cuando más nos acordamos, los expertos no se cansan de advertir que la radiación solar afecta a la piel incluso en los días nublados de otoño e invierno. Además, en los últimos años, la luz azul de los dispositivos electrónicos se ha sumado a la lista de factores frente a los que proteger la piel.
Y es que usar protección solar cada día es una de las formas más eficaces de cuidar la salud cutánea y prevenir el envejecimiento prematuro.
¿QUÉ TENER EN CUENTA PARA ELEGIR PROTECTOR SOLAR?
Conocer y entender la teoría, así como tener buenas intenciones no siempre basta. Elegir un protector solar adecuado pasa por conocer qué necesita nuestra piel. Porque no es lo mismo una piel sensible que una seca o con tendencia acneica, ni todos los filtros solares funcionan igual. Tampoco necesita la misma protección la piel de un adulto que la de un niño. A esto se suma la variedad de texturas y formatos disponibles. Conocer las diferencias entre unos y otros es la mejor forma de encontrar el protector solar que realmente encaja contigo.
El factor de protección solar (SPF)
Cuando hablamos de protección solar, el SPF suele ser el primer dato en el que nos fijamos. El número o valor del SPF indica el número de veces que el protector aumenta la capacidad de protección natural de la piel ante las quemaduras solares. Por ejemplo, un SPF 50 significa que, multiplicamos por 50 la protección natural. También puede asociarse con el tiempo, indicando que la piel tardaría en este caso 50 veces más en quemarse, aunque este dato dependerá de factores como la estación, la localización, la hora en la que se aplique, etc.
Puedes encontrar diferentes niveles de protección solar:
- Protección media - SPF15, 20 y SPF25: Se recomiendan principalmente para pieles oscuras o muy morenas (Fototipos V y VI) que se broncean con facilidad y casi nunca se queman, o para uso urbano y exposiciones muy breves en pieles ya adaptadas al sol.
- Protección alta - SPF 30 y SPF50: Están pensados para tonos de piel de claros a medios que generalmente se broncean con facilidad. También se recomienda para actividades prolongadas al aire libre, como nadar, hacer senderismo o esquiar.
- Protección muy alta - SPF50+: Recomendado a personas de piel clara, que no se broncean, que se queman fácilmente o que tienen la piel sensible. También para exposiciones al sol prolongadas.
En la práctica, para el uso diario y especialmente en verano, la mayoría de dermatólogos recomienda optar por SPF 50 o SPF 50+, ya que la diferencia de textura respecto a protecciones inferiores suele ser mínima y ofrece una mayor protección.
¿LO SABÍAS?
El cabello también sufre los efectos de la radiación solar. La exposición prolongada al sol puede resecar la fibra capilar y acelerar la pérdida de color en cabellos teñidos.
El tipo de piel: seca, grasa o sensible
El tipo de piel también cuenta a la hora de elegir protector solar. Porque, al igual que una piel seca no necesita el mismo tipo de base de maquillaje que una con tendencia acneica o una sensible, la textura y el formato del protector debe adaptarse a nuestras necesidades.
- Piel seca: se recomienda optar por cremas solares con agentes hidratantes y fotoprotectores que nutran y restauren la barrera cutánea.
- Piel grasa: si tu piel es grasa o tiene tendencia al acné, granitos o poros, elige protectores solares oil-free, en formato gel o fluido no comedogénicos. También se recomienda evitar las texturas densas, ya que pueden obstruir los poros y agravar el problema.
- Piel sensible: si es tu caso, opta por fotoprotectores minerales (físicos) con óxido de zinc o dióxido de titanio. Si tu piel es atópica, elige fórmulas hipoalergénicas, sin perfume ni conservantes irritantes.
La textura del protector solar
La textura es un factor mucho más importante de lo que parece. Las cremas suelen resultar cómodas para las pieles secas, los fluidos ligeros se han convertido en uno de los formatos favoritos para el rostro y los geles ofrecen una sensación más fresca y ligera. Hoy en día existen desde texturas cremosas a lociones ligeras, waterfluid o incluso soluciones bifásicas.
También existen brumas, sprays o sticks que facilitan la reaplicación y se adaptan a diferentes momentos del día. Si dudas, elige aquella que se adapte mejor a tu tipo de piel y que más te apetezca usar.
Los filtros solares: físicos vs químicos
Quizá uno de los puntos que más dudas genera es el de los filtros solares. Hoy en día podemos encontrar dos tipos: los filtros físicos y los filtros químicos.
Los filtros físicos o minerales actúan, principalmente, reflejando la radiación UV mientras que los químicos actúan absorbiendo la radiación o rayos solares, evitando su penetración en la piel. Aquí lo importante es tener en cuenta que ninguno es mejor que otro, cada uno tiene puntos fuertes y débiles, dependiendo del tipo de piel y de nuestras necesidades.
Las principales ventajas de los protectores solares con filtros físicos son su tolerancia, por lo que se recomiendan especialmente para pieles sensibles y reactivas; y su fotoestabilidad. Sin embargo, también pueden dejar más rastro en la piel y suelen ser algo más densos. Por suerte, existen fórmulas recientes ligeras y fáciles de extender.
Por su parte, los protectores solares con filtros químicos suelen ser más ligeros y no dejan residuo blancos sobre la piel, además son seguros gracias a estudios de tolerancia y seguridad, aunque pueden ser menos tolerados en pieles sensibles o atópicas.
Lo importante es saber que no existe un filtro mejor o peor, sino uno más indicado para nuestras necesidades y tipo de piel.
La zona de aplicación: rostro, cuerpo o cabello
A la hora de elegir protector solar, la zona de aplicación también cuenta. Aunque algunos productos pueden utilizarse tanto en el rostro como en el cuerpo, cada una tiene necesidades diferentes.
La piel del rostro suele ser más delicada y está expuesta al sol durante todo el año. Además, muchas personas buscan fórmulas compatibles con el maquillaje, de rápida absorción y con acabados ligeros que no aporten brillo. En estos casos, merece la pena optar por un protector facial específico adaptado al tipo de piel.
Para el cuerpo, en cambio, suelen resultar más cómodos formatos que permitan una aplicación rápida y uniforme sobre superficies amplias, como lociones, leches o sprays. Si practicas deporte o pasas muchas horas al aire libre, busca fórmulas resistentes al agua y al sudor para mantener la protección durante más tiempo.
Por último, no hay que olvidarse del cabello y el cuero cabelludo, especialmente durante el verano. La radiación solar, el cloro o la sal pueden resecar la fibra capilar y alterar el color. Los protectores solares capilares ayudan a minimizar estos daños y son especialmente recomendables si pasas largas jornadas en la playa o la piscina.
Tipos de protección solar por tipo de producto
Comenzamos por tipo de producto: facial, corporal, maquillajes y hasta complementos orales. Hay un protector solar para cada tipo de necesidad.
01.
Protección facial
La piel del rostro es una de las zonas más expuestas a la radiación solar y, al mismo tiempo, una de las más exigentes. Por este motivo no solo buscamos protección, sino que también queremos fórmulas que se integren bien en la rutina diaria, sean compatibles con el maquillaje y resulten cómodas durante horas.
A la hora de elegir un protector facial, merece la pena fijarse en el tipo de piel y en el acabado que deja el producto. Una textura demasiado pesada o incómoda suele acabar olvidada en el neceser, mientras que una fórmula adaptada a nuestras necesidades facilita que la protección solar se convierta en un hábito diario.
ISDIN
HELIOCARE
02.
Protección corporal
Cuando hablamos de protección corporal, la facilidad de aplicación cobra especial importancia. Espalda, piernas, brazos o escote requieren productos que permitan cubrir superficies amplias de forma rápida y uniforme.
Las lociones, leches y sprays suelen ser los formatos más prácticos para el cuerpo. Si además vas a practicar deporte, bañarte o pasar varias horas al aire libre, conviene optar por fórmulas resistentes al agua y reaplicar el producto con frecuencia para mantener una protección eficaz.
03.
Maquillaje con protección solar, protectores con color y labiales
Las bases de maquillaje, polvos compactos o labiales con SPF pueden ser un buen complemento para reforzar la protección diaria. Sin embargo, no suelen aplicarse en cantidad suficiente como para sustituir a un protector solar convencional.
La mejor estrategia es utilizarlos como un paso adicional dentro de la rutina. De este modo, ayudan a proteger zonas especialmente expuestas, como los labios, y facilitan los retoques a lo largo del día sin necesidad de rehacer el maquillaje por completo.
LA ROCHE-POSAY
HAIR Rituel by Sisley
04.
Protección capilar
El sol no solo afecta a la piel. La exposición continuada a la radiación UV, el cloro o la sal puede resecar el cabello, alterar su color y hacer que pierda brillo y flexibilidad.
Los protectores solares capilares crean una película protectora sobre la fibra capilar y ayudan a minimizar estos efectos. Son especialmente recomendables para cabellos teñidos, decolorados o expuestos durante largas jornadas de playa y piscina.
05.
Protección infantil
La piel de los niños es especialmente sensible frente a la radiación solar, por lo que necesita productos formulados específicamente para ella. En estos casos, se recomiendan protectores de amplio espectro, con SPF muy alto y buena resistencia al agua.
Además del protector solar, te aconsejamos reforzar la protección con medidas físicas como gorras, camisetas, sombrillas y evitando la exposición directa durante las horas centrales del día.
Eucerin
Martiderm
06.
Autobronceadores
Para quienes buscan un bronceado exprés o quieren prolongar el tono dorado de la piel durante más tiempo, los autobronceadores permiten conseguir un bronceado de forma progresiva o inmediata, sin necesidad de exponerse al sol.
Existen en textura crema, mousse, gotas o spray, adaptados a diferentes preferencias y niveles de intensidad. Para conseguir un resultado uniforme, conviene exfoliar la piel previamente y aplicar el producto de forma homogénea. Recuerda que el autobronceador aporta color, pero no protección solar, por lo que debe combinarse siempre con un fotoprotector adecuado.
07.
Aftersun
Después de un día de exposición solar, la piel agradece algo más que una ducha. Los productos aftersun están formulados para refrescar, hidratar y ayudar a aliviar la sensación de calor o tirantez que puede aparecer tras varias horas al sol.
Aplicarlos después de la exposición contribuye a mantener la piel más confortable y favorece la recuperación de la barrera cutánea. Si además contienen ingredientes calmantes e hidratantes, ayudarán a prolongar la sensación de bienestar durante más tiempo.
Avène
Tipos de protección solar por tipo de textura y formato
La eficacia de un protector solar no depende solo de su SPF o de los filtros que incorpora. La textura y el formato también influyen en la experiencia de uso y, en consecuencia, en la constancia con la que lo aplicamos. Desde cremas nutritivas hasta sprays ligeros o sticks para retoques rápidos, cada formato responde a necesidades diferentes.
RILASTIL
01.
Solares textura spray
Los protectores solares en spray destacan por su comodidad y rapidez de aplicación. Son especialmente prácticos para cubrir zonas amplias del cuerpo y para quienes buscan una aplicación más ligera durante los meses de calor.
Eso sí, para garantizar una protección uniforme conviene aplicarlos generosamente y extender el producto cuando el fabricante lo recomiende. También son una buena alternativa para reaplicar la protección durante actividades al aire libre.
02.
Solares textura crema
Las cremas solares son uno de los formatos más clásicos y versátiles. Suelen ofrecer texturas más nutritivas y confortables, por lo que resultan especialmente adecuadas para pieles secas o para quienes buscan una sensación de hidratación duradera.
También son una buena opción para exposiciones prolongadas al sol, ya que permiten controlar fácilmente la cantidad aplicada. Si tu piel tiende a la sequedad o notas tirantez después de la exposición solar, este suele ser uno de los formatos más agradecidos.
NUXE sun
e'lifexir
03.
Solares textura stick
Los protectores solares en stick se han convertido en uno de los formatos más prácticos para reaplicar la protección a lo largo del día. Su tamaño compacto permite llevarlos fácilmente en el bolso o la mochila y utilizarlos sin necesidad de extender el producto con las manos.
Resultan especialmente útiles para proteger zonas concretas como labios, nariz, contorno de ojos, orejas o manchas pigmentadas. También son una buena opción para practicar deporte o para quienes buscan una reaplicación rápida y cómoda.
04.
Solares textura aceite
Los aceites solares ofrecen una aplicación agradable y un acabado luminoso sobre la piel. Actualmente existen fórmulas con distintos niveles de SPF que permiten combinar protección y cuidado cosmético en un mismo gesto.
Suelen gustar especialmente a quienes buscan una textura sensorial y una piel con aspecto más jugoso. Sin embargo, es importante comprobar siempre el nivel de protección y elegir un SPF adecuado para el tipo de piel y el grado de exposición solar.
LANCASTER
e'lifexir
05.
Complementos orales para el sol
Los complementos solares orales están formulados con ingredientes antioxidantes que ayudan a la piel a afrontar mejor la exposición solar. Pueden ser un apoyo interesante durante los meses de verano o en personas especialmente expuestas al sol.
Es importante recordar que no sustituyen al protector solar tópico. Deben entenderse como un complemento dentro de una estrategia de fotoprotección más amplia que incluya cremas solares, ropa adecuada y hábitos de exposición responsables.
Tipos de protección solar por tipo de piel
Aunque el SPF suele acaparar toda la atención, el tipo de piel es uno de los factores que más influyen a la hora de elegir protector solar. Elegir un proptector solar adaptado a nuestro tipo de piel no solo mejora la experiencia de uso, también cuida la piel como se merece.
01.
Solares para piel sensible
Las pieles sensibles suelen reaccionar con mayor facilidad a factores externos como el sol, el calor o determinados ingredientes cosméticos. En estos casos, es mejor optar por fórmulas de alta tolerancia, sin perfume y diseñadas específicamente para minimizar el riesgo de irritación.
Los protectores con filtros minerales suelen ser una de las opciones más recomendadas para este tipo de pieles. Si notas escozor, rojeces o molestias frecuentes al aplicar protección solar, merece la pena buscar productos formulados específicamente para piel sensible.
BELLA AURORA
VICHY
02.
Solares para piel grasa
Uno de los errores más frecuentes en las pieles grasas es pensar que la protección solar siempre aportará más brillo. Sin embargo, actualmente existen fórmulas ligeras que ayudan a proteger la piel sin dejar sensación pesada ni acabado graso.
Las texturas fluidas, gel o toque seco suelen ser las más cómodas. También conviene buscar productos no comedogénicos y oil-free, especialmente si la piel presenta poros visibles o tendencia a las imperfecciones.
03.
Solares para piel mixta
La piel mixta necesita controlar el exceso de brillo en algunas zonas sin resecar otras áreas del rostro. Por eso, suele beneficiarse de fórmulas equilibradas y ligeras.
Los fluidos ligeros y las texturas de rápida absorción suelen funcionar especialmente bien. Si notas que tu protector deja algunas zonas demasiado grasas y otras tirantes, probablemente necesites una fórmula más adaptada a este tipo de piel.
BIODERMA
SVR
04.
Solares para piel seca
La exposición solar puede acentuar la sensación de sequedad y tirantez, por lo que las pieles secas suelen agradecer protectores solares con ingredientes hidratantes y texturas más nutritivas.
Las cremas solares enriquecidas con activos humectantes ayudan a mantener el confort durante más tiempo y evitan que la piel se sienta áspera tras la exposición. Si tu piel suele pedir crema pocas horas después de aplicarla, busca fórmulas que combinen protección e hidratación.
05.
Solares para piel acneica
La piel con tendencia acneica necesita una protección solar que no contribuya a obstruir los poros ni aumente la aparición de imperfecciones. Por suerte, cada vez existen más fórmulas desarrolladas específicamente para este tipo de necesidades.
Los protectores no comedogénicos, oil-free y con texturas ligeras suelen ofrecer mejores resultados. Si los solares tradicionales te resultan demasiado densos o notas que favorecen la aparición de granitos, merece la pena apostar por productos formulados específicamente para pieles acneicas.
SENSILIS
APIVITA
06.
Solares para todo tipo de pieles
Si no tienes necesidades específicas o simplemente buscas una protección cómoda para el día a día, las solares para todo tipo de pieles son una apuesta segura. Sus fórmulas están diseñadas para ofrecer un buen equilibrio entre protección, confort y facilidad de aplicación.
En esta categoría encontrarás opciones versátiles para incorporar la protección solar a tu rutina diaria, tanto en el rostro como en el cuerpo, independientemente de tu tipo de piel.
Do's
Don'ts
Ahora que ya conoces los diferentes tipos de protectores solares, te resultará más fácil encontrar el que mejor se adapta a tu piel, tu rutina y tus necesidades. Recuerda que no existe una única forma de protegerse del sol: puedes combinar distintos formatos y productos según el momento, desde un protector facial para el día a día hasta un stick para reaplicar o un protector capilar durante las vacaciones. Lo importante es elegir fórmulas que te resulten cómodas y ser contanste en su uso. Al fin y al cabo, el mejor protector solar es aquel el que utilizas cada día.
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