Manual de uso del crochet: 7 formas de llevar la tendencia favorita de cada verano
Como cada año, queda demostrado que el crochet prevalece como una de las tendencias más deseadas de la época estival. El tradicional ganchillo que nuestras abuelas tan bien dominaban regresa un verano más dando forma a las prendas y accesorios más apetecibles de la temporada.
Estrechamente ligado a la artesanía, —la técnica original para confeccionarlo consiste en entrelazar, siempre a mano, bucles de hilo con una aguja específica— este tejido funciona ahora como el mejor aliado para configurar estilismos que evocan como ninguno el estilo despreocupado de la costa.
El ascenso imparable de las prendas de ganchillo llegó en los años 60 y 70 ligado al auge del movimiento hippie. Su estética bohemia, relajada y artesanal sirvió de estandarte para reflejar, a través de la vestimenta, el espíritu libre que defendían. Iconos como Brigitte Bardot, Jane Birkin, Cher o Donyale Luna hicieron de los vestidos de crochet su pieza insignia, convirtiéndolos en un auténtico fenómeno estilístico que, a día de hoy, sigue influyendo notoriamente en las colecciones para primavera-verano de las principales firmas de moda.
Esta temporada, Burberry, Ulla Johnson, Miu Miu, Balmain, Etro o Isabel Marant, entre otras, han recurido a las bondades de este tejido para crear algunas de sus propuestas más veraniegas y especiales del momento. Algo que pone de manifiesto la condición de imprescindible que han adquirido las prendas y accesorios de ganchillo en otros contextos y situaciones más allá del ambiente vacacional.
Desde su ubicuidad en los festivales de verano hasta su inesperada presencia en ocasiones de naturaleza más formal, el crochet se aclimata sin dificultad a cualquier ocasión. No solo gracias a la versatilidad y poder favorecedor que lo caracterizan, sino a las infinitas reinterpretaciones que llegan cada temporada y que marcan la pauta a la hora de llevarlo.
Unos shorts
Los shorts muy ‘short’ son ya una constante en el armario de las que más saben de moda. Sobre todo, los de crochet, por la textura y personalidad que aportan a nuestros looks, pero también por su comodidad excepcional para acompañarnos durante todo el día. El short de talle alto de ganchillo perlado en azul claro de Sandro es una de esas piezas superespeciales que elevan cualquier estilismo con un aire chic y despreocupado, y que no pasa desapercibido. Gracias a su tonalidad original y versátil a partes iguales, el abanico de posibilidades estilísticas es infinito, y aporta una dosis extra de luz a cualquier outfit de personalidad veraniega. Combínalo con una camisa blanca de popelín de silueta oversize y unos mocasines para lograr una fórmula sofisticada y trendy que también tiene cabida en contextos de oficina.
Un casquete
Si hay un accesorio que lleva en la cúspide desde hace varias temporadas, son los casquetes de crochet. No hay prescriptora de moda que se haya resistido a su encanto divertido, artesanal y bohemio —véase a Gala González o Vicky Montanari, dos de sus fans más acérrimas—, mostrando especial inclinación por los modelos que incorporan algún toque original, como las conchas decorativas de este de Parfois. Favorecedores y 'supercool', los casquetes de crochet se erigen un verano más como el perfecto accesorio para brindar un toque original y alegre a cualquier estilismo, desde un top con un pantalón corto vaquero hasta un vestido sofisticado. Y, por supuesto, serán el compañero ideal de un bikini o bañador a orillas del mar o en una piscina.
Un top
Fresco, artesanal y favorecedor, un top de crochet es una de las prendas más emblemáticas confeccionadas en este tejido y, sin duda, de las que mejor sobrevive al paso del tiempo y las tendencias. De tirantes, asimétrico, en varios colores, con algún detalle especial… Los tops de crochet se pueden encontrar hoy en múltiples diseños que pueden llevarse solos para otorgarles todo el protagonismo, o bien se pueden superponer sobre otras prendas, como una camiseta básica o un vestido, para añadir una capa original y de cierto aire vintage. El de Sfera en color crudo es uno de los modelos más atemporales que podrás combinar, desde piezas más informales para el día como unos vaqueros especiales hasta con una falda satinada para la noche.
Un pantalón largo
Durante la década de los sesenta, los pantalones de crochet acampanados fueron una de las señas de identidad de la vestimenta hippie. Al igual que el resto de prendas en este tejido, emulaban la estética relajada y libertina que defendía el movimiento. Pese a que durante varios años quedaron relegados a conjuntos de playa, hace varias temporadas que los pantalones de crochet, como este de Tintoretto en marrón chocolate, volvieron a tomar la ciudad en clave total look, una tendencia que todavía hoy sigue causando furor. Un consejo: para planes nocturnos, póntelo con un top satinado de ADN minimalista y unas sandalias thong.
Un bolso
Los bolsos de crochet son en materia de accesorios lo que los vestidos en este tejido son a las prendas: un clásico estival imprescindible que cada año regresa con la misma fuerza y popularidad. Funcional y muy versátil, los diseños en este tejido se perfilan como la alternativa perfecta al tradicional capazo de rafia o de mimbre, ya que mantienen su misma estética veraniega y carácter artesanal. De diferentes estilos, formas y tamaños, los bolsos de crochet tipo shopper con asa al hombro como el de Toni Pons se postulan como favoritos para combinar en looks desenfadados de día, para ir a la playa o para un paseo por la ciudad.
Un vestido
Pensar en un vestido de crochet es transportarse mentalmente al vestuario de Jane Birkin. La actriz británica fue una de las mejores embajadoras de esta prenda durante los años sesenta y setenta, en los que nos dejó un sinfín de estilismos inolvidables que hoy siguen siendo pura inspiración. Desde el vestido de su boda con Serge Gainsbourg hasta el emblemático look con el que aparecía leyendo el periódico en la película La Piscina (Jacques Deray, 1969) —un minivestido blanco sobre un bikini en el mismo color—, uno de los más imitados para pasar de la playa a la terraza de un chiringuito. En 2026, un diseño como el de Énfasis es una pieza imprescindible de la temporada para evocar la estética estival más bohemia y sofisticada.
Unas bailarinas
El crochet ha demostrado no tener límites a la hora de crear cualquier prenda o accesorio y, pese a ser menos habituales, también lo podemos encontrar dando forma a distintos tipos de zapatos. Desde que en 2020 las hermanas Olsen popularizaron unas bailarinas negras de crochet de su firma, The Row, los zapatos de crochet, especialmente las bailarinas y las alpargatas, volvieron a posicionarse entre las tendencias en calzado más deseadas de cada verano. Ya sea para decorar la puntera, como para confeccionar un modelo plano al completo como las bailarinas de Gioseppo. Su éxito se debe, además de a su estética romántica y veraniega, al carácter artesanal que evoca esta técnica.
Todo lo que necesitas para bailar (y brillar) en los festivales de este verano
Las siete sandalias planas que son perfectas para la ‘ofi’ ¡y para la playa!
Bermudas: por qué triunfan tanto y los 16 modelos que prometen arrasar esta temporada
Todas las tendencias de baño que llevaremos están en El Corte Inglés
