Los televisores que necesitas para jugar a la Xbox Series X
Los auténticos conocedores saben que de poco sirve comprar la consola más potente del momento si luego se conecta a un televisor que no aprovecha sus características. La experiencia, simplemente, no va a ser completa. O como mínimo no alcanzará los niveles de calidad previstos por los equipos de desarrollo de los videojuegos, que siempre tienen en mente su disfrute usando las últimas tecnologías.
Si bien esta circunstancia no tiene nada de nuevo, es necesario hacer un breve recordatorio. El ya próximo lanzamiento de la Xbox Series X de Microsoft servirá para estrenar un buen puñado de avances técnicos impensables con las consolas de generación actual, lo que ha llevado a numerosos jugadores a valorar si de verdad su televisor está a la altura de las circunstancias.
Xbox Series X, la nueva generación
Ha sido diseñada para plantarse junto al televisor como un monolito. De diseño imponente, la nueva Xbox Series X propone un hardware interno espectacular en el que la resolución estándar será el 4K a 60 imágenes por segundo, con facilidad para subir a 120 FPS e incluso alcanzar la resolución 8K en determinados juegos.
Su fuerte no estará únicamente en la potencia gráfica, la incorporación de una nueva generación de unidades SSD como soporte de los datos conseguirá eliminar los tiempos de carga. Entre sus primeros juegos debemos destacar Halo Infinite, Senua's Saga: Hellblade 2 y Watch Dogs: Legion.
Funciones y características que debe tener una tele para jugar con Xbox Series X
Aunque Xbox Series X es una apuesta a futuro, a día de hoy ya se pueden tener en cuenta una serie de especificaciones que cubrirán las principales opciones de visualización. Por este motivo, todo jugador que valore comprar una tele nueva debería repasar los aspectos que vamos a detallar en este texto: buscar estas funciones en un nuevo televisor será la única forma de garantizar que estaremos disfrutando de nuestros juegos favoritos tal y como fueron diseñados.
Latencia mínima para una jugabilidad más rápida
Más allá de la calidad de imagen en términos estrictos, la latencia es uno de los factores que determinan la validez de un televisor para su uso con consolas de videojuegos. También conocida como input lag, se define como el tiempo que transcurre desde que se pulsa un botón y la pantalla dibuja la acción. Se mide en milisegundos (ms), y cuanto más bajo, mejor.
Una latencia reducida implica por ejemplo que los golpes de nuestro personaje se producirán al instante. Si por el contrario la latencia es elevada, parecerá que el juego responde a nuestras órdenes con un minúsculo pero desconcertante retraso.
En una selección de televisores gaming no cabe otra cosa que no cuente con menos de 20 ms, aunque se puede jugar perfectamente si la pantalla está por debajo de los 40 ms. Cuanto más procesamiento de la imagen incorpore un televisor, mayor latencia puede introducir. Por ello es recomendable buscar el "modo juego" en sus menús, que desactiva funciones innecesarias para su uso con videojuegos y permite gozar de la máxima libertad.
No debemos confundir la latencia con el tiempo de respuesta, que mide el tiempo invertido por el píxel de un panel en cambiar de color y se relaciona con el ghosting o la creación de estelas más que con la velocidad a las acciones del jugador.
Refresco adaptativo: mejor sincronización entre pantalla y consola
Los avances más relevantes en los últimos años en materia de juego tienen que ver con la sincronización entre la imagen que envía la señal y lo que se representa en pantalla. En este aspecto la interfaz HDMI 2.1 supone un importante avance, puesto que incorpora funciones como refresco variable adaptativo o VRR. Y Xbox Series X la estrenará de serie.
Esta tecnología permite sincronizar la velocidad a la que se envían las imágenes desde la consola (los FPS o fotogramas/frames por segundo) con la velocidad de refresco del televisor, los Hz. Si no están bien sincronizados pueden aparecer efectos desagradables como el tearing (un efecto de pantalla partida con líneas horizontales de gran tamaño) o caídas de velocidad súbitas.
El estándar HDMI 2.1 es una especificación muy moderna y por tanto disponible la tienen pocos televisores, pero hay muchos modelos de gama alta que cumplen con HDMI 2.0, que también permite introducir las tecnologías VRR y ALLM, tecnología última que activa un modo automático que le dice al televisor que ponga sus mejores parámetros para jugar. Todo el proceso es transparente al usuario.
El 8K entra en juego
Como decíamos antes, Xbox Series X estrenará la versión 2.1 del estándar HDMI. Este conector, totalmente retrocompatible con dispositivos ya existentes, elevará la velocidad de transferencia de datos de 19 a 48 Gbps, lo que a su vez hace posible mostrar vídeo a resolución 8K con tasas de fotogramas muy elevadas, así como trabajos más complejos para la mejora de la imagen como el submuestreo del color.
Inicialmente, las nuevas consolas van a centrarse en lograr lo que aún no han conseguido las actuales: estandarizar el 4K para videojuegos. Pero mejorando lo presente, lo harán con tasas de 120 FPS; algo que requiere una enorme potencia gráfica. También un televisor a la última.
Los televisores 4K de primera generación solo son capaces de funcionar a 60 Hz, y como tales, la velocidad de actualización de sus pantallas toca límite en los 60 Hz/FPS. Los últimos modelos, ya dotados con conectores HDMI 2.1, son capaces de elevar sus tasas de refresco hasta los 120 Hz/FPS, proporcionando una suavidad incomparable en juegos de conducción, por ejemplo.
Por otro lado, juegos gráficamente menos exigentes podrán funcionar a la máxima resolución posible de forma nativa. El 8K se estrenará por fin en el mundo de los videojuegos gracias a consolas como la Xbox Series X, aunque para ello neceistarán ser conectadas a un televisor con un conector HDMI 2.1. Naturalmente, PlayStation 5 también soportará 4K a 120 Hz y 8K, por lo que los propietarios de múltiples consolas deberían apostar sí o sí por esta tecnolgoía.
Los mejores televisores para Xbox Series X
TV QLED Samsung QE65Q950R 8K
Samsung ocupa un lugar distinguido en la lista de televisores especialmente diseñados para sacar partido a las consolas de próxima generación. Este televisor fue uno de los primerísimos en estrenar el formato 8K, brindando la mayor calidad de imagen y ofreciendo prestaciones avanzadas para videojuegos como la aplicación Steam Link, que permite usar el PC en el salón sin cables.
El QE65Q950R es uno de los pocos televisores con HDMI 2.1 y utiliza un panel de 120 Hz. Su latencia de entrada es realmente baja: 7,8 ms a 4K y 120Hz o unos ínfimos 6,7 ms en Full HD con VRR si se va a usar con consolas de actual generación. Disponible en cuatro tamaños, el 65 pulgadas es el más compensado para un uso general, aunque con 8K las distancias no son tan importantes.
LG 75SM9900PLA 8K, NanoCell Full Array HDR
LG proporciona una de las pocas alternativas en el mercado 8K con este refinado modelo NanoCell de 75 pulgadas. En lugar del tradicional panel 4K OLED de LG, el 75SM9900PLA integra un panel IPS de espectaculares resultados y un gran nivel de brillo para conseguir el máximo rendimiento en juegos compatibles con 4K u 8K y HDR.
Un dato importante es que este televisor también cuenta con HDMI 2.1, por lo que se puede decir que está totalmente preparado para la próxima generación de consolas, seas de la marca que seas.
LG OLED77C9 4K
La tecnología OLED es el coto privado de LG. La firma coreana demuestra aquí todo su poderío con un televisor como el C9, auténtica referencia en el mercado en todos los niveles y un portento a la hora de representar videojuegos y películas. La pantalla es de 77 pulgadas con resolución 4K, y muestra el negro más puro imaginable para brindar un contraste sin parangón.
Además de brindar un negro superior al de la tecnología LCD, el OLED destaca también por tener una latencia muy, muy baja; menos de 14 ms en 4K a 60 Hz. De nuevo nos encontramos con HDMI 2.1 para gozar de la máxima compatibilidad con todas las máquinas.
Hisense 55O8B 4K
Si la prioridad es disfrutrar del negro puro del OLED pero el presupuesto es más bajo, también hay opciones muy interesantes y plenamente capaces de ejecutar los juegos más modernos. Un buen ejemplo es este Hisense 55O8B con resolución 4K de 55 pulgadas. Destaca por estar dotado con un panel fabricado por LG capaz de funcionar a 120 Hz y por un tamaño que casi es compacto en los tiempos que corren.
Samsung QE55Q90R 4K
Si la opción es un televisor 4K muy rápido y con la última tecnología actual, entonces hay que volver a mirar a Samsung, que con su serie Q90R ofrece una de las opciones más equilibradas del mercado. Este modelo brinda un panel QLED con un nivel de brillo impresionante gracias a su sistema Full Array y brillantes prestaciones en lo que se refiere a la latencia, mostrando resolución 4K a 120 Hz con solo 7.1 ms.
Aunque el HDMI es 2.0, este televisor soporta tanto VRR como ALLM. Aunque enclavado en la gama alta, el modelo de 55 pulgadas se puede encontrar a un precio muy competitivo.
Hisense 55U8B 4K HDR
Si el gusto por la calidad de imagen está acompañado por la necesidad de ahorrar, siempre podemos optar por modelos como este HiSense. Dotado con un panel 4K, brinda refresco a 120 Hz para jugar con la mayor fluidez posible y gracias a la tecnología ULED proporciona un brillo muy bien regulado en toda su superficie para lograr una buena representación de las imágenes más oscuras. Sus 55 pulgadas hacen además que pueda encajar en cualquier salón.
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