Más que música

Las mayores supersticiones del teatro

febrero 1, 2024

Hablar de las artes escénicas, y más concretamente del teatro, conlleva tener presente las numerosas supersticiones que están asociadas a esta disciplina.

Dejando a un lado que los actores y actrices pueden tener las más variopintas manías y supersticiones, hay una serie de costumbres propias del teatro y hoy vamos a detallar las más significativas.

Supersticiones del teatro:

El color amarillo está prohibido

El único color del arcoiris que no tiene cabida en los escenarios y tampoco está bien visto que lo lleve alguien del público.

Esta superstición nace a partir de la muerte en escena del actor francés Molière a finales del siglo XVII. Acudió al estreno de la obra “El enfermo imaginario” vestido de amarillo y durante la función comenzó a sentirse enfermo; pocas horas después falleció en su casa y desde entonces se considera gafe este color.

Mucha mierda y rómpete una pierna

Aunque pueda parecer soez, si quieres desearle suerte a un actor de teatro es mejor utilizar expresiones como “rómpete una pierna” o “mucha mierda”.

El origen de la primera está en el teatro isabelino británico y aunque pueda sonar descabellado se refiere a que cuando la actuación era buena, el público lanzaba monedas al escenario. Los intérpretes, para recoger el premio, se arrodillaban “rompiendo la línea de pierna”.

En el caso de la segunda expresión se refería a los excrementos que dejaban los caballos de los carruajes de los asistentes al teatro. Cuanto mayor era la cantidad de “mierda” alrededor del teatro, mayor éxito suponía para la obra.

Macbeth está maldita

Corre toda una suerte de rumores sobre la famosa obra de Shakespeare desde que el autor la maldijo hasta que las brujas reales hicieron conjuros y maldiciones.

Aunque también es cierto que la obra está llena de escenas violentas por lo que existen muchas probabilidades de que ocurra algún accidente al representarla.

En caso de que alguien pronuncie el nombre debe salir del teatro, escupir en el suelo, girar tres veces sobre uno mismo y gritar que quiere volver a entrar en la sala. Solo así se quitaría la maldición.

Prohibido silbar

Esto tiene una sencilla explicación y es que en la época en la que no existía otro método de comunicación entre el director y los técnicos que la propia voz, las órdenes se transmitían mediante un código de silbidos. Si una persona ajena silbaba en la sala podía provocar una catástrofe en el escenario.

Una luz siempre encendida

El escenario nunca debe quedar completamente a oscuras para alejar a los fantasmas y siempre se deja un punto de luz.

Ni plumas de pavo real ni escobas en el escenario

Las vistosas plumas de este animal están mal vistas debido a que los dibujos pueden recordar a un ojo diabólico y por ello significan mal de ojo.

En cuanto a la escoba, la superstición dice que ella barrería la fortuna.

Estas son algunas de las supersticiones asociadas al mundo del teatro que traen de cabeza a actores, directores y resto de equipo. ¿Las conocías todas? Aunque no tengan un fundamento científico, es importante recordar que para ellos sí que son muy importantes.