La sociedad actual tiende a saturarnos de acontecimientos sensacionales que nos insensibilizan ante el único acontecimiento auténtico: el encuentro con lo real. Por no ser anticipable, lo real irrumpe sorpresivamente, acontece alterando nuestra identidad hasta el punto de que preservarla exige asimilar lo imposible; de lo contrario, nuestra existencia encalla. Así, cuanto más eludimos lo real, más se empobrece el propio yo. Y no vale jugar a negarlo: No hay yo, sólo roles distintos en
Dimensiones: 23 (alto) x 15 (ancho) cm / Nº de páginas: 400 / Peso: 700 g