LA ESENCIA DE LA DEHESA.

LA ESENCIA DE LA DEHESA.

PEQUEÑOS ENVASES QUE GUARDAN GRANDES REFERENCIAS GASTRONÓMICAS. SABORES, AROMAS Y TEXTURAS PARA NO DEJAR INDIFERENTE NINGÚN PALADAR.

 

Reza el dicho popular que la esencia, como los perfumes, se guardan en tarros peque-
ños. En esos espacios reducidos es donde cabe lo mejor de lo mejor y no hay sitio para más. Si trasladamos esta frase al mundo de la alimentación, ciertos productos en pequeñas cantidades se convertirán en auténticas joyas gastronómicas. Con los loncheados Joselito estamos ante uno de esos ejemplos. En sobres de 100 gramos, podemos disfrutar de lo mejor y más selecto de nuestra gastronomía: jamón, paleta, lomo, chorizo y salchichón presentados “al fino corte tradicional” más cuidado del mundo. Una degustación de lujo que ningún paladar puede rechazar.


La loncha, como bocado exquisito, es un fino ejemplo de la más alta tecnología gastronómica, que también aúna otros conceptos menos científicos pero de igual modo importantes: la tradición, la imaginación y la calidad. Los loncheados Joselito son la esencia de la dehesa, ese ecosistema donde el cerdo encuentra un espacio natural donde alimentarse.


“La loncha es un bocado exquisito, ejemplo de la alta tecnología gastronómica”

 

LABORATORIO AL AIRE LIBRE.

La dehesa se convierte, así, en un laboratorio al aire libre. Y los productos que de allí salen tienen como nota el sobresaliente, porque el cerdo acumula ácido oléico, vitaminas y antioxidantes naturales, que disminuyen el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ayudan a reducir el colesterol y son un agente protector contra la arterioesclerosis, según se ha publicado en The Journal of Nutrition, Health & Aging. Por tanto, son productos saludables y de elevada calidad nutricional.


El riguroso proceso de envasado de estos productos, elaborado con la más avanzada tecnología, garantiza una calidad y conservación excepcional. Los sabores son suaves y delicados; las carnes tienen una textura jugosa, en las que los colores juegan un papel determinante: los jamones y paletas son rojo púrpura; el salchichón, rosáceo claro, y la caña del lomo y chorizo combinan los tonos rojos que proporciona el pimentón en su justa medida; por último, los aromas, intensos y dulces, que nos trasladan los “aires del campo”.

 

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