El origen de la cultura

El origen de la cultura

Referente en numerosos aspectos culturales, políticos y gastronómicos a lo largo de su historia, Italia es un país tan rico y variado que siempre se percibe de manera diferente. Un lugar que impresiona cada vez que se visita.

Cuna de la civilización occidental, Italia siempre ha jugado un papel importante en cada uno de los acontecimientos más relevantes de la historia: ya sea por el Imperio Romano, por el Renacimiento, por su estudiada unificación en 1870 o por ser miembro de los tratados internacionales más destacados: UE, OTAN, G7... Incluso, hubo una época en la que los futbolistas españoles que jugaban en la liga italiana volvían con un cambio de look más que evidente: la moda italiana les había influido notablemente. Inconscientemente, es una tierra que ha formado, y forma, parte de nosotros: la filosofía, el pensamientomoderno, el arte, la gastronomía, el cine... El país Referente en numerosos aspectos culturales, políticos y gastronómicos a lo largo de su historia, Italia es un país tan rico y variado que siempre se percibe de manera diferente. Un lugar que impresiona cada vez que se visita. lidera el ránking mundial de lugares Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, con 50 reconocimientos, y es el tercero en número de turistas. Italia está llena de contrastes: de la rica, próspera e industrializada región del norte, a la agraria y de menos recursos zona sur. Ambos de belleza casi inigualable.

 

LA PROSPERIDAD NORTEÑA
La primera visita que uno debe de hacer en el norte de Italia es a la capital de la Lombardía: Milán. La ciudad sorprende por dos monumentos muy característicos: la Catedral, o Il Duomo, famosa por su fachada de mármol y por sus más de 135 pináculos que apuntan al cielo, y por la Galería Vittorio Emanuele II, en cuyo interior se encuentran las tiendas de modalos restaurantes y los bares más selectos de la ciudad. Su pavimento de mosaicos y sus vidrieras en el techo hacen de este espacio un lugar único. Si se quiere estar a la última moda hay que perderse entre la multitud de fotógrafos que captan instantáneas de cada vestido, bolso o complemento, muchos de ellos para plagiarlos en su país de origen. El Teatro della Scala, el castillo Sforzesco, el Arco de la Paz o el Palacio de Arte son algunos de los monumentos que completan la variada arquitectura milanista. Pero antes de marcharse, el barrio de Brera ofrece numerosos rincones genuinos que merece la pena visitar, así como su pinacoteca con obras de Rafael, Mantegna o Caravaggio. El próximo año es un buen momento para recorrer la ciudad, ya que se celebra la Expo2015.

También en el norte localizamos la región del Véneto, que se extiende desde los Dolomitas hasta el mar Adriático. En este región se encuentra la ciudad más romántica del mundo: Venecia. Sus canales, su historia, su arquitectura convierten el viaje en inolvidable. El lugar más emblemático es la Piazza San Marco, con la Basílica, el Palacio Ducal, el Campanario de San Marco y la legión de palomas que custodian el enclave (en ocasiones uno se siente como en el interior de la película Los pájaros, de Hitchcock). Aunque parezca un tópico, la mejor manera de sentir y disfrutar Venecia es con un paseo en góndola, ya que es la mejor manera de imbuirse en el espíritu de la ciudad. Entre sus canales puede contemplar el Puente de Rialto y el Puente de los Suspiros, mitos de la literatura y cinematografía más selecta. El Vaporetti también es otra excelente opción de recorrer Venecia de un extremo a otro a través del Gran Canal. Paseos que no supondrán un gran esfuerzo físico, excepto si buscas admirar las obras de Tiziano, Tintoretto y Veronese, repartidas entre sus diferentes palacios.


LA RIQUEZA DE LA CAPITAL
Si en Venecia las góndolas y el Vaporetti permiten ver la ciudad de una manera relajada y tranquila, en Roma olvídate del descanso. Para visitar la ciudad no queda más remedio que armarse de paciencia (por las colas en algunos monumentos) y de un calzado muy cómodo, porque la mejor manera de conocer La ciudad eterna es caminar, caminar y caminar. Cada rincón de la ciudad tiene una iglesia, una fuente, un monumento que contemplar. Cada calle desprende la sensación de estar inmerso en otra época. ¿Qué destacar de Roma? De la época de los romanos, uno debe visitar el Coliseo, las Termas de Caracalla, el Circo Máximo, el Mausoleo de Augusto y dos columnas monumentales: la Columna Trajana y la Columna de Marco Aurelio. Luego, se puede pasear por las numerosas, bellas e inolvidables plazas: el Campo Fiori; la Plaza Navona, con la fuente de los Cuatro Ríos de Bernini; la Plaza España, con su admirada escalinata; la Plaza del Popolo, con sus iglesias gemelas; la Plaza Venecia, con el monumento a Víctor Manuel II; la Plaza Trilussa, y la Plaza de Santa María, en el barrio de Trastevere.


LA MEJOR MANERA DE CONOCER ROMA ES CAMINANDO

 

RASTRO DE HISTORIA
Un primer aperitivo de grandiosidad, para llegar al conjunto de las iglesias más bellas de la capital italiana: Santa María la Mayor, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros. A las tres iglesias se añaden los palacios: Cancelería, Propileos, Maff ei, San Calixto y Propaganda Fide. Y todo ello sin contar, por supuesto, el Vaticano, con su Basílica de San Pedro. Estos son los ejemplos más destacados de una ciudad con innumerables rastros de historia que permanece viva con cada turista que la visita. Pero para aguantar tanta cultura es necesaria una buena alimentación.

Aquí van unos cuantos platos típicos romanos: bucatini all’amatriciana (espaguetis gordos con queso y salsa de tomate), rigatoni con la pajata (entrañas de ternera, tocino y verduras), gnocchi alla romana (discos hechos con harina de sémola y cocidos en leche), coda alla vacciara (cola de buey estofada), porchetta di ariccia (cerdo deshuesado) o abbacchio (cordero lechal). ¡Que aproveche!

Campania, que se extiende desde la desembocadura del Garigliano hasta el Golfo de Policastro, es una región en la que sus costas están plagadas de bahías, calas, paredes rocosas y pequeñas islas como las del Golfo de Nápoles, Capri, Isquia y Procida. Maravillas de la naturaleza, a las que acompañan tierra adentro pequeños y encantadores pueblos con mucha tradición e historia. En esta región se alza imperturbable el Vesubio y el yacimiento arqueológico de Pompeya, ciudad sepultada por las cenizas del volcán. Los cinco enclaves más importantes son Nápoles, Caserta, Benevento, Avelino y Salerno. En Campania se saborean vinos de gran calidad, como así lo atestiguan sus Rutas del Vino, que conjugan naturaleza, tradición y gusto por la viniticultura.

Entre sus virtudes gastronómicas se encuentran, según sus habitantes, “los tomates más jugosos y sabrosos del mundo”, que sazonan innumerables platos, como las autóctonas pizzas napolitana y margarita. Además, en Nápoles presumen de ser la patria de los espaguetis, sin olvidar otra de las joyas de la corana: la mozzarella de búfala, Denominación de Origen producida en Mondragone, Battipaglia, Capua y Éboli. Y para completar una buena digestión, el limoncello de Sorrento, el colofón perfecto a una cocina con nombre propio.
 
¿Quién no asocia Sicilia, ese balón que golpea la bota italiana, con la mafi a o con las películas de El Padrino? Sin embargo, la isla más grande de Italia encierra paisajes extraordinarios, que combinan montañas y mar, rojizas colinas con transparentes fondos marinos. Es el Mediterráneo en su estado más puro, más agreste. La capital, Palermo, encierra la esencia siciliana: su espléndido casco antiguo, con sus majestuosos palacios o sus numerosas iglesias, rodeada de rica vegetación mediterránea y de pequeños pueblos que albergan suntuosas villas. Entre su destino costero más famoso se encuentra Cefalù, con numerosos restos arqueológicos y antiguas fortificaciones.


MUCHO MÁS QUE UNA ISLA
Entre las ciudades más bonitas de Sicilia: Agrigento, en el que se erige el Valle de los Templos, con siete lugares sagrados testimonio de la civilización griega; Siracusa, con su bello puerto natural y su antiguo casco urbano, y Taormina, un burgo medieval con alma griega, que es, sin duda, una de las perlas sicilianas mejor guardadas. Sin olvidar el volcán activo más grande del mundo, el Etna, cerca del estrecho de Messina. Alrededor de Sicilia existen numerosas y pequeñas islas, pero entre ellas destaca un conjunto de siete denominadas Islas Eólicas: Lípari, Vulcano, Filicudi, Alicudi, Panarea, Stromboli (también con un volcán activo) y Salina (en la que se rodó El cartero y Pablo Neruda). Siete tesoros entre las que merece la pena perderse.

 

 

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