Por su delicada textura y su intenso sabor a mar, el caviar es un bocado que los paladares más exigentes no dudan en denominar como joya de la gastronomía única en el mundo.

Para disfrutar de toda la riqueza de matices que nos ofrece el mejor caviar se requiere un estricto ritual: el caviar se debe servir en su propia lata que, a su vez, irá dentro de otro recipiente o caviarera con hielo y tomarlo con unas cucharitas de nácar que permiten su degustación en su máximo esplendor, sin interferir en su pureza. El acompañante ideal es el pan tostado muy fino o unos blinis. Dale un lujoso capricho a tu paladar.