Fuente de carbohidratos, proteínas, hierro, vitaminas, ácido fólico y fibra, pero muy bajos en grasas y calorías. El consumo de los cereales se recomienda desde la infancia hasta la tercera edad. Y no solo en el desayuno.

 

Para adultos De trigo, arroz, maíz, avena...

Por su alto contenido en fi bra y por ser una insustituible fuente de energía, los cereales en copos, granos infl ados, bolas y otras variedades forman parte, desde hace tiempo, de la dieta de los adultos, incluidos los más mayores. Nada como empezar el día con toda la fuerza que aportan estos alimentos, acompañados de leche, yogur o zumos. Puedes elegir entre una gran variedad de marcas, como Kellogg's, Nestlé, Jordans o Aliada, todas de primera calidad. Y recuerda que si eliges alguna variedad a base de semillas integrales, aportarás a tu organismo fi bra, que mejorará el tránsito intestinal, aparte de minerales como hierro, zinc, fósforo y magnesio. Por todo esto son muy indicados en dietas de control o pérdida de peso.


Se conocen como cereales de desayuno, pero pueden consumirse en cualquier momento del día, de postre o como tentempié entre horas.

 

Para los peques
De maíz con forma de copos (corn flakes), de estrellitas, de aros, arroz infl ado, almohadillas, rellenos de chocolate, con leche, azúcar, miel, cacao... Imposible que haya una variedad de cereales de desayuno que no seduzca a los pequeños de la casa. Los cereales son buenos aliados de madres y padres para que niños y jóvenes salgan de casa bien alimentados y con fuerzas de sobra para afrontar un día lleno de actividad. De hecho, están enriquecidos con vitaminas y minerales, que aportan buena parte de las dosis diarias recomendadas de nutrientes básicos. Además, los cereales ayudan a mantener a raya la obesidad infantil.