Si el pollo es el rey, sin duda el coquelet y el picantón han logrado el título de ser los auténticos príncipes del corral. Si aún no lo has hecho, no dudes en probarlos.

Por su excelente sabor y textura única, el coquelet y el picantón son dos delicias de corral cada vez más consumidas. Además del peso y la edad (mientras que el picantón es un pollo de entre 38 y 40 días de edad con un peso de unos 400 g, el coquelet es más joven y pesa unos 500-600 g) les diferencia su carne: la del picantón, firme y de sabor más intenso, y muy tierna la del coquelet. Estos dos pequeños ejemplares pueden prepararse de mil deliciosas maneras y son perfectos para comidas de pocos comensales. Alimentos indispensables ricos en proteínas, vitaminas y bajos en grasas que resultan sublimes asados, guisados, a la brasa o salteados. Acompáñalos de patatas, verduras a la brasa y una salsa, y degustarás un plato tan completo como sublime.