DICE LA LEYENDA QUE SI UNA NOVIA QUIERE QUE EL DÍA DE SU BODA NO LLUEVA DEBE LLEVAR HUEVOS A UN CONVENTO DE LAS CLARISAS.

No todo son rezos y oraciones tras los muros del monasterio de la Inmaculada Concepción de las franciscanas descalzas-clarisas (bernardas) de Jaén. Tras ellos se guarda el secreto para elaborar sus exquisitas magdalenas. Los ingredientes son: huevo, azúcar, harina, aceite, raspadura de limón y levadura.
 
La elaboración parece sencilla: batir a velocidad fuerte los huevos, el azúcar, el aceite y la raspadura de limón. Añadir harina y seguir batiendo y vaciar en cápsulas manualmente. Añadir una pequeña cantidad de azúcar sobre cada cápsula y poner a cocer en el horno a temperatura media. Finalmente se envasan cuando estén frías. Aunque revelan los ingredientes y la elaboración, según las propias religiosas, los ingredientes principales son: paciencia, cariño y muchos años de práctica.
 
Según el libro de Antxón Urrusolo La cocina del monasterio, en la Edad Media, solo los castillos y los conventos contaban con un obrador. Las novicias, al tomar los hábitos, aportaban las recetas familiares y como algunas llegaban de la nobleza, venían acompañadas de sus cocineras lo que enriqueció y perfeccionó la cocina religiosa, que solían elaborar los dulces para agradecer ofrendas.