Por su sabor fino y suave, carne firme y pocas espinas, la lubina de estero es uno de los pescados más solicitados. Sus posibilidades culinarias son infinitas y todas deliciosas.

¿Quién no ha oído hablar de las excepcionales cualidades de los pescados de estero? Y es que la lubina, sin duda, es un claro ejemplo de la absoluta calidad que aporta este singular tipo de crianza en la que se aprovechan los cursos de agua marina de ciertos terrenos y que, con ayuda de la mano del hombre, se transforman en lagunas de acuicultivo. El resultado a nivel gastronómico es un pescado excepcional. La lubina al horno es una de las recetas más aplaudidas porque es muy fácil de preparar y el resultado siempre es excelente incluso para los más inexpertos en la cocina. Tal vez sea la preparación más conocida, aunque no es la única ya que también se puede preparar a la plancha, a la parrilla, en papillote con verduritas al vapor, cocida y acompañada con patatas panaderas, en salsa verde... La lubina es uno de los pescados blancos más magros, con un aporte de grasa muy bajo. Por eso, es muy recomendable para los más pequeños, ya que es muy nutritivo, de sabor suave y se puede acompañar de salsas o preparar en forma de croquetas o albóndigas para sorprenderles.