Sana, sabrosa, digestiva, deliciosa, versátil... los adjetivos referentes al sabor y las propiedades nutricionales de la pescadilla nacional –sobre todo si es de pincho– no tienen fin. No en vano es uno de los pescados más demandados de nuestro país.

Presente tradicionalmente en las cocinas de nuestro país, la pescadilla ha sido y es la reina de los pescados blancos, uno de los más demandados y consumidos gracias a su excelente relación calidadprecio. Con su tamaño pequeño y manejable –no suele rebasar los 2 kg–, su carne jugosa y su alto aporte de propiedades beneficiosas, este pescado admite todas las preparaciones: al vapor, a la plancha, al horno o en suculenta zarzuela con acompañantes de altura como son las almejas o los langostinos. Su composición y lo fácil que resulta de digerir la convierten en un producto muy apreciado y nutritivo tanto para los más pequeños de la familia como para realizar sanas y nutritivas dietas, si bien su sabor y textura la convierten en un plato irresistible para todos.
La pescadilla, si es de pincho y nacional, especialmente la capturada en las frías aguas del Atlántico, es una pieza cotizada en el mercado debido a la dificultad que entraña su arte de pesca, ya que cada ejemplar se pesca individualmente con anzuelo, y por las excelentes condiciones del medio en el que vive.