Su fuerte sabor, su aroma intenso y lo sabroso que resulta hacen de esta versátil carne un auténtico manjar. Tan fácil de preparar como de consumir, el codillo salmuerizado resulta una tierna tentación para los amantes de la carne.

Aunque elaborado "a la alemana" tiene un gran número de seguidores, su preparación al modo tradicional gallego nunca defrauda. Para degustar esta pieza del cerdo, obtenida de la unión entre las articulaciones de las patas, es conveniente desalarla previamente, sacándola del envase y sumergiéndola en agua fría durante la noche anterior a su consumo. Después sólo tienes que cocerlo 90 minutos y servirlo con patatas cocidas condimentadas con aceite de oliva y pimentón.