Cervezas artesanas, historia de una pasión

Cervezas artesanas, historia de una pasión

Todas las buenas historias comienzan con una pasión. En este caso, la de hacer una cerveza excelente, con mimo y mucho cuidado. las artesanas han dejado de ser para un público minoritario, despertando una auténtica fiebre entre los incondicionales de la buena cerveza.
 

Cultura cervecera

Cervezas artesanas, historia de una pasión

Sus etiquetas son quizá el primer indicio de que estamos ante una cerveza diferente, especial. El diseño se cuida, y mucho. Pero no es eso lo único importante en una cerveza artesana. En cada sorbo nos espera una explosión de sabores genuinos, potentes. Ya no se trata simplemente de beber una cerveza, sino de degustarla, de paladearla y apreciar sus matices. Todas las cervezas artesanas que te presentamos en este reportaje comparten un mismo espíritu: la pasión por hacer una cerveza original y con carácter. 

Una experiencia sensorial

Cervezas artesanas, historia de una pasión

La fórmula básica para hacer cerveza ya la sabemos: agua, malta, levadura y lúpulo. La calidad superior de los ingredientes es el punto de partida para obtener cervezas únicas. Muchas de estas marcas han sabido explorar terrenos hasta ahora poco conocidos, abogando, por ejemplo, por el empleo de aguas diferenciales, como la del Parque Natural del Montseny que emplean las catalanas Barcelona Beer y Montseny, o la del río Ansón, utilizada por la cántabra Cierva. A diferencia de las cervezas industriales, las artesanas son sometidas a una doble fermentación, lo que les proporciona una carbonatación natural. Es importante protegerlas de la luz solar y consumirlas entre 4º y 8º para que los sabores y el amargor del lúpulo estén claramente definidos. 

Lo bueno se hace esperar

Cervezas artesanas, historia de una pasión

La paciencia es sin duda una de las claves para obtener una cerveza artesana superior. Los procesos se cuidan al máximo, desde el triturado de la malta hasta el embotellado y etiquetado. Es una elaboración paciente en la que no se aceleran los pasos del proceso sino que se respetan los tiempos para obtener un producto natural y genuino. Son cervezas sin filtrar, ni pasteurizar, sin aditivos ni conservantes para mantener sus características organolépticas y nutritivas. 

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