En la sencillez está el gusto

En la sencillez está el gusto

A diferencia de otras variedades, el espárrago blanco crece bajo tierra, no recibe la luz del sol y su recolección se hace manualmente. Una auténtica joya de la naturaleza que puedes degustar cómodamente gracias a las conservas vegetales, cuando y como quieras, de mil y una maneras diferentes.

Con propiedad

El principal componente de los espárragos frescos es el agua, por eso su aporte calórico es muy bajo y son muy recomendables en dietas de control de peso. Contienen además mucha fi bra y son muy refrescantes, por lo que resultan perfectos para tomar solos, como un sencillo entrante, o para incorporar en elaboradas ensaladas. Además, su alto contenido en potasio y bajo en sodio le confi ere una acción diurética que favorece la eliminación de líquidos. Por su sabor suave gustan muchos a los niños y es fácil incluirlos en su dieta diaria. Para hacerlo más divertido, prueba con recetas más imaginativas: enrollados con jamón y queso, gratinados con salsa bechamel, en una brocheta combinada con carne, en pizzas... Deliciosos.

De primera
Los espárragos frescos se consumen siempre cocidos. Para ello antes hay que lavarlos y pelarlos, desde la punta hasta la base, y luego cocerlos con sal, azúcar y unas gotas de zumo de limón. Tienes dos opciones: puedes seguir este complejo y largo proceso o bien, optar por comprarlos ya envasados y listos para consumir como los que te presentamos. Los de marca El Corte Inglés tienen Denominación de Origen Navarra y categoría extra de primera calidad. Además, como se presentan en un práctico envase con abrefácil, resulta muy cómodo y sencillo abrirlos, servirlos y degustarlos siempre que te apetezcan. Resultan ideales para tomar como plato principal, con un sencillo aliño o mayonesa, o bien como ingrediente de ensaladas, menestras o platos más imaginativos como rebozados, gratinados, en cremas... Una delicia versátil y, sobre todo, muy natural.

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