Para el aperitivo… una cerveza de cinco siglos

Y es que Hofbräu München es toda es una institución en el mundo de las cervezas. Estamos ante la marca de cerveza más antigua de Múnich (se fundó en 1589), y eso son palabras mayores.   

Si por algo destaca esta firma es por su tremendo respeto a la tradición y a su propio legado. Y es que todas sus cervezas se elaboran estrictamente según la ley de pureza de 1516, que establecía que la cerveza sólo se podía elaborar con estos tres ingredientes: agua, a ser posible de manantial, cebada malteada y lúpulo. Con el paso de los siglos, este proceso tradicional de fermentación en frío con ingredientes locales y regionales se ha ido fusionando con la tecnología cervecera de vanguardia.  

 

El resultado de todos estos años es que ahora puedes disfrutar de varias cervezas de la máxima calidad, para las que hemos preparado unos aperitivos a la altura.  

 

Para la Weisse, una cerveza rubia de trigo, hemos preparado unos rollitos de salmón y queso crema decorados con aceitunas negras. La Schwarze Weisse, una cerveza oscura de color caoba, elaborada con malta de trigo, la hemos acompañado con el delicioso steak tartar de La Finca, que ya viene listo para mezclar y consumir. Y para la rubia Original, la clásica lager en la que se marca el sabor amargo del lúpulo, hemos elaborado un original sushi muy particular, elaborado con huevo y salchicha tipo Bockwurst.   

 

Tienen cinco siglos de tradición a sus espaldas, pero nunca es tarde para conocer las cervezas de Hofbräu München. 

 

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Rollito de salmón, queso crema y aceitunas negras

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cerveza alemana para el aperitivo
5
-
5
4
Dificultad baja
960

Ingredientes para preparar rollito de salmón, queso crema y aceitunas negras

200 g de salmón ahumado en lonchas
150 g de queso crema
50 g de aceitunas negras sin hueso
1 cucharadita de jugo de limón
Pimienta negra al gusto

Preparación

Picamos finamente las aceitunas negras. En un bol, mezclamos el queso crema con las aceitunas picadas, el jugo de limón y una pizca de pimienta negra. Extendemos las lonchas de salmón ahumado sobre una superficie plana formando un rectángulo. Con la ayuda de una manga ponemos un cordón de la mezcla de queso sobre el borde del salmón. Enrollamos con cuidado hasta formar un cilindro. Cortamos el cilindro en porciones pequeñas tipo bocados.

 

¡A disfrutar! 

Colocamos las porciones del cilindro de salmón en un plato y decoramos con unas aceitunas picadas.