Nada más entrar en la sala ves como la pantalla se ilumina, los actores comienzan a interpretar su papel y moverse de un lado para otro en la misma escena, pero todo ello bajo ningún tipo de diálogo. Aun así, los espectadores son capaces de vibrar y conectar con la película, ¿sabes por qué? Muy fácil, gracias a la música, el actor protagonista capaz de llenar toda la sala y a los que están en ella. Así era el cine mudo, el cine de hace más de cien años en el que el sonido no salía de la película, salía del propio escenario. Bien a través de un piano, por medio de una pequeña orquesta o incluso de un gramófono. Y es que sin esa banda sonora en directo, muchas de las escenas hubieran perdido su magia. Por ello, hablar del cine mudo y su música es hablar del verdadero corazón de este tipo de películas.
Si te apasiona tanto o más que a nosotros el séptimo arte, podrás descubrir ciclos y proyecciones especiales de cine mudo en nuestra agenda de planes de ocio y cultura. Mientras desde aquí te explicamos la importancia de la música en este tipo de películas.
Por qué la música era protagonista indiscutible en el cine mudo
Aunque todos lo conocemos como “mudo”, la realidad es que este cine nunca fue al 100% silencioso. Desde sus inicios, todas estas proyecciones incluían ciertos acompañamientos musicales que ayudaban a marcar cualquier tipo de emociones, desde amor hasta tensión y miedo, guiar en todo momento al espectador en la historia, tapar el ruido en sí de las proyecciones y, por supuesto, dar ritmo a la narración. Algo clave en los inicios del séptimo arte.
Podríamos decir que la música en el cine mudo funcionaba como hoy lo hace las bandas sonoras. Sin ella, muchas de las escenas no serían tan emocionantes o resultarían mucho más frías y hasta confusas. Un beso necesitaba ir acompañado de una melodía romántica, mientras que una persecución de un ritmo más frenético.
Los músicos, los héroes invisibles de las salas de cine
En cada proyección había una serie de músicas que se encargaban de seguir las partituras o incluso improvisar a lo largo de la película. En las salas más pequeñas bastaba con un único pianista, pero en los grandes teatros se llegaron a instalar hasta orquestas completas.
Cada uno de estos intérpretes tenían que reaccionar casi a tiempo real. Si veían que el público reía y enloquecía, ellos aceleraban la música. Si había drama, pues bajaban esa intensidad. Un trabajo artístico tan importante como el de los actores.
Actores y actrices del cine mudo con una banda sonora propia
Muchas de las estrellas del cine mudo construyeron su imagen gracias, en buena parte, a la música que acompañaron a sus películas.
Charlie Chaplin, además de ser actor, fue compositor, creando música para sus propias películas y demostrando así que era capaz de entender ese poder del sonido emocional. Ojo que no fue el único, a él se unió Buster Keaton reforzando su humor físico con partituras y Greta Garbo.
Hoy podemos decir que la música fue el alma del cine mudo. El verdadero puente entre la imagen y el corazón del espectador. Aprovecha y disfruta del cine como antes, con la cartelera que te proponemos desde El Corte Inglés.



