Artes

Un verano de arte con Menchu Gutiérrez en ‘El jardín de las delicias’, de El Bosco

WINSTON MANRIQUE SABOGAL
Museo del Prado de Madrid.
Detalle de 'El jardín de las delicias', de El Bosco, en el Museo del Prado de Madrid.
La poeta, narradora y ensayista española evoca el momento en que, con diez años, vio en el Museo del Pado la obra maestra del pintor flamenco y como alguna vez ella misma alternó la escritura con la creación artística. En nuestra serie estival, creadores de diferentes disciplinas revelan las obras que han marcado su mirada y recomiendan una exposición
2026-07-31 00:00:00

Cuando Menchu Gutiérrez (Madrid, 1957) era muy pequeña, los libros con ilustraciones antiguas eran para ella una puerta hacia la imaginación, como el espejo de Alicia en Alicia en el País de las Maravillas. Luego, con unos diez años, fue por primera vez al Museo del Prado, de Madrid, y se perdió en El jardín de las delicias de El Bosco.

Las artes plásticas han acompañado tanto su vida que durante un tiempo las alternó con la escritura. Tiene una veintena de novelas, poemarios y ensayos en los cuales las artes plásticas aparecen con frecuencia, incluso ha colaborado con algunos artistas. Su libro más reciente, Huésped del otro (Árdora), es un mosaico de rostros dibujados a lápiz por Pedro Pertejo a los que la escritora da vida con palabras.

Museo del Prado, Madrid.

Tríiptico de El jardín de las delicias, de El Bosco, realizado entre los años 1490 y 1500. /Imagen del Museo del Prado

Pregunta. ¿Cuál fue el primer acercamiento a un cuadro, una escultura, un dibujo o una fotografía, o la primera obra de arte que admiró?

Menchu Gutiérrez. Lo primero que recuerdo es la atracción por el dibujo, sin que pueda precisar una obra en concreto. En mi casa había una colección de libros antiguos que tenían ilustraciones extraordinarias, llenas de fantasía, que rozaban a veces la abstracción. Yo las contemplaba como una puerta de acceso a otra realidad. Algo que se confirmó con más fuerza la primera vez que fui al Museo del Prado, y me encontré con El jardín de las delicias de El Bosco. Debía de tener diez u once años. Recuerdo la fuerte impresión que me produjo. No sabía dónde posar los ojos. Las arquitecturas imposibles, la relación de las figuras humanas y los animales, aquellos frutos de tamaños colosales; las escenas de juegos y de intercambios incomprensibles, que sin embargo resonaban conmigo. Y una paleta de color que me parecía ver también por primera vez.

 

pt-3 ps-3 pe-3 pt-md-3 pt-lg-3
uésped del otro, de Menchu Gutiérrez.

Dibujo de Pedro Pertejo para el poemario Huésped del otro, de Menchu Gutiérrez.

Pregunta. ¿Cómo la han acompañado las artes plásticas en su vida personal y literaria?

Menchu Gutiérrez. Es un alimento constante. Siempre me gustó dibujar y pintar, y durante algún tiempo alterné, incluso, la plástica con la creación literaria. El último libro que he publicado, Huésped del otro, es un esfuerzo por habitar una colección de rostros dibujados a lápiz por Pedro Pertejo. No se trataba de ilustrarlos con palabras, sino de utilizar la profunda emoción que me habían suscitado como punto de partida.

 

pt-3 ps-3 pe-3 pt-md-3 pt-lg-3
Museo Guggenheim de Bilbao.

Detalle de Sin título (1990), de Ruth Asawa, en la retrospectiva del Museo Guggenheim de Bilbao.

Pregunta. ¿Hay alguna exposición reciente que le haya gustado?

Menchu Gutiérrez. La exposición de la escultora Ruth Asawa en el Museo Guggenheim de Bilbao. Parece un milagro que con hilo de alambre se puedan hacer construcciones de semejante delicadeza. Sus estructuras colgantes, sus coronas… A veces, parecen dibujos llevados a otra dimensión. Una absoluta maravilla.

 

Con esta conversación, Mnchu Gutiérrez se incorpora a la serie Un verano de arte con, en la que Ámbito Cultural invita a creadores de distintas disciplinas a recordar las obras plásticas que han marcado su mirada.


Serie Un verano de arte con:

Rafael Argullol y las pinturas rupestres de la cueva de Altamira.

Elvira Mínguez, entre el misterio de El Greco y la fotografía de Avedon.

José Ignacio Lapido, de 091, entre La fragua de Vulcano y René Magritte.

Menchu Gutiérrez en El jardín de las delicias, de El Bosco.

 

pt-3 ps-3 pe-3 pt-md-3 pt-lg-3