Foto: Fizkes
Tras la decisión de casaros, llega la gran pregunta: “¿cuándo?”. Entre los dos tendréis que poneros de acuerdo para elegir la fecha en la que celebraréis la boda con vuestros familiares y amigos y algo que en principio parece sencillo, puede llegar a ser un pequeño quebradero de cabeza. Vamos a enumerar algunos detalles que os vendrá bien poner encima del calendario para tomar la mejor decisión.
¿Y si cada uno tiene preferencias muy dispares entre sí? Muchos proyectos empiezan por un brainstorming así es que coged lápiz, papel y hacer un listado de aquellas fechas -y sus razones- que son firmes candidatas para el gran día.
Seguro que entre las que valoráis, algunas coinciden y se convertirán en la fecha definitiva. Hay muchos factores que van a condicionar la elección; por lo que, si no se organiza con el tiempo suficiente, quizás tengáis que buscar otro día, pero para eso ya tendréis un listado de otras fechas favoritas.
Foto: Andrey_Popov
Los sábados están llenos de pretendientes y aunque es el día de la semana más tentador, elegir un viernes también tiene ventajas, sobre todo si os casáis en un lugar en el que viven la mayor parte de los invitados. En el caso de que tengan que viajar para asistir a vuestra boda, entonces mejor decidiros por un sábado.
Los viernes tienen sus riesgos y sus ventajas. Por un lado, los invitados llegan después de un día de trabajo, pero por otro, agradecerán que al día siguiente su fin de semana no haya acabado todavía. Además, al ser menos demandado, conseguir a los proveedores que queréis os va a resultar mucho más fácil.
Como sucede con los días de la semana, la primavera y el verano son las estaciones predilectas para celebrar una boda. Sin embargo, tal vez os ayude a dar en la diana saber que en otoño o en invierno es más fácil elegir fecha. Además, el sector de las bodas está cada vez más motivado con la idea de planificar bodas en la época más fría del año.
Por otro lado, elegir temporadas menos concurridas, con toda probabilidad, os ayudará de nuevo a tener en vuestra celebración a los proveedores que os hacen más ilusión. Además, tanto el otoño como el invierno tienen ingredientes más que de sobra para ser capaces de deslumbrar con su particular encanto a todos vuestros invitados.
Boda de invierno. Foto: Olgakimphoto
Boda de verano. Foto: Irene Rios Photography
Hay otras cosas importantes a tener en cuenta, como el viaje de novios. El lugar elegido para el viaje será lo que marque la época del año en la que celebraréis vuestra boda. Por ejemplo, si decidís hacer el viaje Sudáfrica – Mauricio, vuestra fecha de boda debería ser entre mayo y octubre. Si quisierais hacer el viaje Vietnam – Camboya, la fecha deberéis buscarla entre noviembre y marzo. O, por ejemplo, si tenéis pensado ir a Costa Rica, pues la fecha deberá ser entre diciembre y abril.
Foto: Stefan Neumann
Foto: Mark R Croucher
Foto: Sergey Novikov
En cualquier caso, empezad primero por las fechas, que por el motivo que sea, os hagan especial ilusión. Y desde ahí, empezad a descartar las que no sean posibles, teniendo en cuenta todos los motivos que os hemos dado.
Y si os hemos hecho pensar en el viaje de novios, las lunas de miel de Viajes El Corte Inglés os harán soñar.
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