Foto @danielsantallastudio @inunezdesign @pazodesergude @minnesotagarden
@albertoquerom
Aunque las probabilidades de lluvia son mayores durante el otoño y el invierno, nunca se sabe cuándo puede ocurrir. Aunque los pronósticos del tiempo cada vez son más certeros y precisos, predecirlo al cien por cien es imposible. Más, cuando se trata de planificar una boda y trabajáis en ella a un año vista. Aunque hayáis decidido celebrar vuestra boda en pleno verano, las nubes pueden tener sus propios planes. Por si os toca vivir una boda lluviosa, lo mejor es que hagáis vuestro aquello de: “al mal tiempo buena cara” o “novia mojada, novia afortunada”. Además, la lluvia también crea un ambiente muy romántico; así que no hay que ponerse alarmista, solo estar preparados.
Lo más importante, como siempre, es vuestra actitud. ¿Qué más da si llueve? Eso no va a estropear el día más feliz de vuestras vidas. Lo único que deberéis tener en cuenta es un plan B. En cuanto tengáis decidido el lugar de la celebración, una de las primeras cosas de las que os tenéis que asegurar es que os dan la opción de poner carpas. Otra opción es que hagáis la cena en el interior.
A medida que se acerque el gran día, podréis tener una idea aproximada de cómo será el tiempo que os va a acompañar en vuestra boda. En caso de que el pronóstico augure lluvia, será necesario poner el acento en el maquillaje y en el peinado. Como novia, advierte a tu estilista de que utilice productos que resistan el agua, algo con lo que también te aseguras que los momentos de emoción no destrozan tu maquillaje. Para el pelo, pídele que utilice algún fijador porque lo más probable es que el cabello se encrespe. Así te mantendrás perfecta llueva o truene.
¿Y si los invitados no han venido preparados? Seguro que agradecen este regalo: ¡paraguas para todos! Pueden ser de colores, o quizá todo lo contrario, y quede mejor todos de color blanco. Conseguirás unas fotos magníficas y un recuerdo colorido, aunque el día sea gris.
@albertocasacruz, @mariamolinamoda
Si no os conformáis con la idea de que llueva en vuestra boda, siempre podréis contar con la ayuda y las oraciones de las Hermanas Clarisas, eso sí; a cambio de un par de docenas de huevos. Los huevos no los llevéis vosotros, dejad a alguien cercano como encargado. Una persona que pueda dar motivos de peso a las Hermanas para que pidan por un sol radiante en vuestra boda.
Pensad que finalmente la lluvia es inevitable, solo os queda una alternativa: olvidaos del agua y disfrutad.
Ideas para sorprender al novio el día de la boda
El kit de imprescindibles que debes incluir en los baños de la boda
Por qué las cámaras instantáneas son un 'must' en las bodas
Las 5 cosas más importantes que debes hacer cuando falta un mes para la boda