Un verano de arte con Chico Pérez en ‘Las meninas’, de Diego Velázquez
Hay cuadros que tienen vida propia y que nunca dejan de contar cosas nuevas. Uno de ellos, para Chico Pérez es Las meninas, de Diego Velázquez. Lo había visto en libros y en la televisión, pero cuando estuvo delante de él en el Museo del Prado de Madrid, la obra se le quedó grabada en la memoria y supo lo que era la grandeza. Desde entonces, siempre que puede abre un hueco en su agenda y va a visitarla para que le cuente historias.
Chico Pérez (Jaén, 1994) es uno de los jóvenes pianistas y compositores españoles más destacados. Explorador de sonidos, combina el piano flamenco con el jazz y la música clásica, como demuestra en sus cuatro discos: Gruserías (2019), Continente 27 (2021), Sarao (2024) e Ibérica (2025).
`Las meninas' (1656), de Diego Velázquez en el Museo del Prado de Madrid.
Pregunta. ¿Cuál fue el primer acercamiento a un cuadro, una escultura, un dibujo o una fotografía, o la primera obra de arte que admiró?
Chico Pérez. En mi casa siempre ha estado muy presente el arte en todas sus vertientes, la música, la pintura, la literatura... Recuerdo desde pequeño el arte como algo habitual. Siempre he sentido una gran admiración por Velázquez, su historia, su pintura y su manera de plasmar la vida. Me parece fascinante.
Conocía su obra, pero nunca había podido verla en persona hasta que visité por primera vez el Museo del Prado de Madrid. Fui solo, dándome un paseo por la ciudad, y casi sin darme cuenta estaba delante de Las meninas. Es de esos momentos que tengo grabados a fuego en mi mente, como la primera vez ante tanta grandeza. Desde entonces es una visita obligada siempre que tengo un hueco en la agenda.
Las meninas es una de esas obras que siempre te van a contar cosas nuevas y, para mí, ese es el arte: el que no hay que explicarlo para entenderlo y ni para sentirlo.
'Guernica' (1937), de Pablo Picasso, en el Museo Reina Sofía de Madrid.
Pregunta. ¿Cómo lo han acompañado las artes plásticas en su vida personal y musical?
Chico Pérez. Personalmente me inspira mucho lo paisajístico, quizá por eso soy un gran amante de las bandas sonoras, porque cuentan historias a través de una imagen. Las artes plásticas han estado presentes en mi discografía: la primera composición dedicada exclusivamente a una obra es Guernica, como homenaje no solo al cuadro de Picasso, sino también a su historia. Otro de mis temas está dedicado a Velázquez y, en la actualidad, estoy preparando un disco que será un homenaje a esas grandes obras que me han inspirado a lo largo de mi vida. El arte, cuando es de verdad, siempre se entiende a sí mismo.
'Un paseo en la orilla del mar' (1909), de Joaquín Sorolla.
Pregunta. ¿Hay alguna exposición reciente que le haya gustado?
Chico Pérez. Además de Velázquez, soy un enamorado de Joaquín Sorolla. Hace poco tuve la oportunidad de visitar su museo, nunca lo había hecho, y la verdad es que me pareció muy interesante. En Sevilla, ciudad en la que resido, hay una artista que no deja de crecer y que llevo siguiendo su obra sigo desde hace mucho tiempo, se llama María Tapia y es capaz de contarte mucho con muy poco, y eso es muy difícil.
Con esta conversación, Chico Pérez se incorpora a la serie Un verano de arte con, en la que Ámbito Cultural invita a creadores de distintas disciplinas a recordar las obras plásticas que han marcado su mirada.
Serie Un verano de arte con:
Rafael Argullol y las pinturas rupestres de la cueva de Altamira.
Elvira Mínguez, entre el misterio de El Greco y la fotografía de Avedon.
José Ignacio Lapido, de 091, entre La fragua de Vulcano y René Magritte.
Menchu Gutiérrez en El jardín de las delicias, de El Bosco.
Chico Pérez en Las meninas, de Velázquez.