Bryan Singer 1965 (54 años) Nueva York, Estados Unidos

Bryan Jay Singer (Nueva York, Estados Unidos, 17 de septiembre de 1965), es un director de cine norteamericano.

Después de su graduación, Singer rodó un cortometraje llamado Lion’s Den que gustó a una productora japonesa en busca de nuevos directores para rodar películas de bajo presupuesto. Singer había escrito un guión con un compañero de estudios y lo presentó. De ahí surge su primera película, Public Access, en 1993, con la que gana en Sundance el gran premio del jurado, que supone su carta de presentación.

Dos años después, en 1995, siguiendo en los parámetros del cine independiente norteamericano, Singer firma Sospechosos habituales, obra de culto desde el momento de su estreno que llama la atención por su estructura y originalidad. Con ella Singer se convierte en uno de los referentes del cine indie de los noventa. En 1998 cambia de registro con Verano de corrupción, adaptando a Stephen King, obra también de culto.

Sus tres primeras películas apuntan a un director con estilo propio y personalidad visual. Por eso sorprende que dé el salto a la gran producción en 2000 con X-Men, adaptación de los famosos comics, y, sorprende aún más, su capacidad para adaptar su estilo a los parámetros de Hollywood y los grandes presupuestos con una película que entrega lo que se espera de ella de cara a taquilla pero desde un trabajo visual mucho más serio y elaborado de lo que cabría esperar. Tres años después, realiza la secuela, X-Men 2, ampliando las sensaciones de la primera y demostrando que es un director capaz de aunar sentido de autor con blockbuster.

En 2006 prueba suerte con Superman Returns: El regreso, pero la película no es el éxito esperado y la fórmula anterior no funciona del todo, al menos de cara a taquilla. En 2008 se aleja de los superhéroes con Valkiria, otra gran producción, pero en otro sentido, que sirve al cineasta para tantear otros registros, algo que volverá a intentar con Jack el caza gigantes en 2013.

En 2014 regresa a la franquicia que le había otorgado prestigio con X-Men: Días del futuro pasado.