José de Espronceda encarnó la rebelión moral y religiosa que se conoce como 'titanismo'; participó en la revolución liberal durante el reinado de Fernando VII y la minoría de edad de Isabel II, y militó en la naciente tendencia demócrata y republicana; fue diputado y periodista, y combatió la desamortización de Mendizábal defendiendo los intereses del proletariado agrícola. Ya en vida se convirtió en una leyenda de rebeldía, inconformismo y soledad. Espronceda fracasó como dramaturgo, pero nos dejó un puñado de relatos, reseñar teatrales, artículos de literatura y política y una discreta incursión en el género de la novela histórica.