Pasión Vega 1976 (42 años) Madrid

Pasión Vega (Madrid, 1976) es una popular cantante andaluza. Tras iniciarse en la canción española, amplió su campo de visión y logró el reconocimiento masivo como una de las grandes vocalistas de músicas melódicas de raíz hispana.

Ana María Alías Vega, rebautizada Pasión Vega por el creativo onubense Pedro Pérez Flores, nació en Madrid y creció en Málaga, en concreto en el barrio de Nueva Málaga. Su despegue fue a través de un concurso de la emisora local de la Cadena SER y, sobre todo, con sus apariciones en la televisión autonómica Canal Sur. Aún se nos eriza el vello recordando su interpretación en la pequeña pantalla del clásico “Ojos verdes”. También se alzó en esos primeros años con el primer premio del concurso “Pasa la vida” (TVE) que presentaba María Teresa Campos, amén de participar en el Festival de Benidorm en 1995 y subir al Teatro Lope de Vega de Sevilla en la Semana de la Copla. Perfecto caldo de cultivo para firmar tres primeros cancioneros en una discográfica independiente.

Con Pasión Vega no hay debate posible. Sucede, dinamitando la tónica general, que siempre ha contado con el favor de crítica y gran público, sin duda debido a su poderío vocal. También habrá influido en ello el hecho de sonar a ella misma y no hacer nunca un playback en televisión. En un momento dado, como su compañera Pastora Soler, tomó la decisión arriesgada de dejar de cantar clásicos de la copla y canción española –en su caso, con Quintero, León y Quiroga en el punto de mira– y defender un repertorio propio de autores actuales (Ruibal, Sabina, Pareja Obregón, Martínez Ares, Rosana, Pedro Guerra…). Porque ella amaba las canciones de su Andalucía, pero también las de Serrat. Así que guardó en el armario la bata de cola y flirteó con otros ritmos: canción de autor, tango, bolero, fado, italiana, rancheras, blues y jazz latino. Siempre con los instrumentistas más virtuosos apoyándole. “Todo vale siempre que se haga desde la sinceridad. Siempre que interpretes aquello que verdaderamente te conmueve”, dice.

La trayectoria discográfica de Pasión Vega, que ya alcanza las dos décadas, pese a su juventud, incluye luminosos álbumes de estudio y estremecedores directos: Un toque de distinción (1996), Con el alma en los labios (1997), Corona de perlas (2000), Pasión Vega (2001, ya en la multinacional BMG) –con la joya “Cómo te extraño”, tributo de Sabina a Camarón–, Banderas de nadie (2003) –que incluía la hermosa “María se bebe las calles”–, Flaca de amor (2005), Pasión en el Maestranza (2005), La reina del Pay-Pay (2006), Gracias a la vida (2009), Pasión en Buenos Aires (2009), Sin compasión (2011) y Grandes éxitos (2012). Como sonadas fueron sus colaboraciones con Armando Manzanero, el actor Antonio Banderas, Miguel Poveda, Juan Luis Guerra, Ricardo Montaner, Ana Belén o María Dolores Pradera. Incluso guiñó el ojo a la ópera y la zarzuela. “Los retos me encantan. Soy capaz de atreverme con todo. Pero no me lo pienso mucho antes. Lo voy descubriendo a medida que me meto en los lodos”, comenta.

Siempre rezumando mestizaje, pero con la pureza en las formas de esa copla primigenia. De ahí su presencia en el espectáculo “Azabache” junto a Diana Navarro, Pastora Soler y Manuel Lombo. Con la fuerza de su prodigiosa garganta. “En el fondo, lo importante no es cantar bien, sino transmitir. Hay cosas que se susurran, se dicen con ternura, con la voz entrecortada, quebrada, y llegan más adentro”, afirma Pasión, que recibió la Medalla de Andalucía en 2010.

En 2013 presentó en el Teatro de la Maestranza de Sevilla el espectáculo “Dos pianos con Pasión (Cartas desde Nueva York)”. Un abrazo entre músicas clásicas y populares, entre el jazz, el flamenco, el fado, el music hall, la copla… sin olvidar las influencias de los compositores clásicos. Y en 2014… la maternidad. “Nunca había amado así. Siento que canto mejor que nunca porque por dentro me siento diferente”.