Willem Dafoe 1955 (64 años) Wisconsin, Estados Unidos

Willem J. Dafoe (22 de julio de 1955, Wisconsin, Estados Unidos), es un actor de teatro y cine norteamericano.

El que se convertirá en uno de los rostros más carismáticos del cine reciente, comenzó pronto a estudiar teatro para abandonar los estudios y colaborar con varias compañías de teatro, de corte experimental, con algunas de las cuales siguió trabajando incluso después de convertirse en un actor de renombre.

En 1976 se marcha a Nueva York y debuta en el cine en 1981, en La puerta del cielo, aunque su personaje desaparece del montaje final. Pero al año siguiente tiene su primer papel protagonista en The Loveless, de una debutante Kathryn Bigelow. Al año siguiente, de la mano de Tony Scott, tiene un papel en El ansia, a la que siguen algunas de las películas más importantes de su carrera, al menos para ir dándole un nombre y prestigio, como Calles de fuego, de Walter Hill o Vivir y morir en Los Angeles, de William Friedkin.

En 1986 se consolida como actor, de manera muy rápida, con Platoon, de Oliver Stone, por cuyo papel es nominado al Oscar como mejor actor de reparto. Convertido en uno de los actores del momento, su carrera vive uno de sus mejores momentos con obras como Saigón, la controvertida La última tentación de Cristo, de Martin Scorsese, uno de sus mayores retos actorales al interpretar a Jesucristo, Arde Mississippi, de Alan Parker o Nacido el cuatro de julio, de nuevo con Stone.

Durante los años noventa aumenta considerablemente su trabajo, incluyendo durante esos años todo tipo de películas. En 1990 tiene un breve, pero inolvidable, papel en Corazón salvaje, de David Lynch. Con Paul Schrader, en 1992, rueda otra de sus grandes interpretaciones en Posibilidad de escape y al año siguiente trabaja con Wim Wenders en ¡Tan lejos, tan cerca!, aunque a la par también colabore en proyectos como El vuelo del Intruder o Arenas blancas y sea partícipe de la polémica de El cuerpo del delito, de Uli Edel, junto a Madonna.

Durante el resto de los noventa, destaca su breve papel en El paciente inglés, Aflicción, de nuevo con Schrader, su papel de villano en la terrible Speed 2, o el comienzo en 1998 en New Rose Hotel de su colaboración con Abel Ferrara.

Los 2000 no pueden comenzar para Dafoe de mejor manera al interpretar a Max Schreck, en La sombra del vampiro, relato sobre el rodaje de Nosferatu de Murnau, y por cuyo papel será nominado al Oscar como mejor actor de reparto por segunda vez. En 2002 vuelve a trabajar con Schrader en Desenfocado, el mismo año en que interpreta al villano de Spider-Man, de Sam Raimi. A partir de ese momento, su carrera se abre en multitud de direcciones gracias a la capacidad polifacética del actor, destacando su participación en películas como Life Aquatic, de Wes Anderson, El aviador, de Scorsese, Manderlay, su primer trabajo con Lars von Trier, Plan oculto, de Spike Lee, Go Go Tales, de Ferrara o The Walker, otra vez con Schrader, con quien trabaja de nuevo en Adam resucitado en 2008, el mismo año en que marcha a Grecia a participar en Trilogía II: El polvo del tiempo, de Theo Angelopoulos, su film póstumo. La década termina con uno de sus mejores papeles, el de Anticristo, de von Trier.

Desde entonces, Dafoe ha combinado todo tipo de películas, como Tiempo de venganza, John Carter y Out of the Furnace; pero también Nymphomaniac. Volumen 2, de von Trier, Pasolini, de Ferrara, El hombre más buscado, de Anton Corbijn, El gran hotel de Budapest, de Wes Anderson.