Tipos de antiparasitarios para perros y gatos: guía para elegir el más adecuado
Cada mascota es irrepetible, por eso no existe un único tratamiento cuando hablamos de la prevención de parásito. No todos los animales están expuestos a los mismos riesgos. Las actividades diarias de tu mascota, el tiempo que pasa al aire libre, el contacto con otros animales o incluso la zona en la que vive influyen en los parásitos a los que está más expuesta y en la frecuencia con la que necesitará protección frente a parásitos internos y externos.
Qué tener en cuenta al elegir antiparasitarios para perros y gatos
Existen distintos tipos de antiparasitarios para perros y gatos: comprimidos masticables, pastillas desparasitantes, collares antiparasitarios, pipetas antiparasitarias y productos repelentes como champús o sprays. La elección dependerá de varios factores, entre ellos el tipo de parásito que se quiera prevenir o eliminar, la edad y el estilo de vida de la mascota, así como la duración de la protección que ofrece cada tratamiento.
El tipo de parásito (interno o externo)
El primer paso para elegir un antiparasitario es identificar frente a qué parásitos necesita protección tu mascota. Los parásitos externos, como las pulgas y las garrapatas, viven sobre la piel o el pelaje y suelen combatirse con collares antiparasitarios, pipetas antiparasitarias o sprays repelentes para mascotas. Por su parte, los parásitos internos, como las lombrices intestinales, requieren tratamientos específicos, generalmente en forma de pastillas desparasitantes o comprimidos.
En muchos casos, el veterinario puede recomendar una combinación de antiparasitarios internos y externos para ofrecer una protección más completa, especialmente en animales que pasan tiempo al aire libre o conviven con otras mascotas.
La edad y el peso de la mascota
La edad y el peso son dos factores fundamentales a la hora de elegir un tratamiento antiparasitario. Los cachorros y gatitos tienen necesidades diferentes a las de un animal adulto, y no todos los productos están indicados para las mismas etapas de crecimiento.
En el caso de los animales más jóvenes, la prevención suele comenzar durante los primeros meses de vida y debe adaptarse a su desarrollo. Además, cada producto establece unos límites mínimos de edad y peso que conviene revisar antes de administrarlo. Elegir una dosis adecuada es importante tanto para garantizar la eficacia del tratamiento como para evitar posibles problemas derivados de una administración incorrecta.
Si tienes dudas sobre qué producto utilizar o cuándo empezar el tratamiento, lo más recomendable es consultar con el veterinario, especialmente durante el primer año de vida.
El formato del antiparasitario
No todos los animales aceptan igual los tratamientos. Hay perros que toman los comprimidos masticables como si fueran una golosina y otros que detectan una pastilla escondida a kilómetros de distancia. Hay quien prefiere la comodidad de una pipeta mensual; otros valoran la tranquilidad de un collar antiparasitario que protege durante más tiempo.
En gatos, que suelen ser más sensibles a la manipulación, el formato puede ser un factor especialmente importante. Te aconsejamos elegir una opción que te resulte fácil de administrar y que puedas mantener de forma constante. Un producto muy eficaz pierde utilidad si resulta complicado de aplicar o si es fácil olvidar las dosis.
La duración de la protección
Cuando comparas antiparasitarios es fácil fijarse en el precio o en el formato, pero la duración de la protección también merece atención. Algunos tratamientos requieren una aplicación o administración mensual, mientras que otros mantienen su efecto durante varias semanas o incluso meses.
La pregunta no es tanto cuánto dura un producto, sino si encaja con la rutina de tu mascota y con la tuya. Si tienes un perro que pasa mucho tiempo al aire libre o un gato con acceso al exterior, una protección continuada puede ayudarte a reducir los descuidos y los periodos sin cobertura. En cambio, otras situaciones pueden permitir pautas más flexibles.
También hay personas que prefieren incorporar el tratamiento a una rutina mensual y otras que buscan soluciones de larga duración para no estar pendientes del calendario. Ninguna opción es mejor por sí misma. Lo importante es que la protección se mantenga en el tiempo, porque incluso el antiparasitario más eficaz deja de serlo cuando toca renovarlo y se nos olvida.
El estilo de vida del animal (interior o exterior)
Dos perros de la misma edad pueden necesitar programas antiparasitarios muy distintos y lo mismo ocurre con los gatos.
Un perro que pasa tiempo en parques, jardines o zonas de campo tiene más posibilidades de entrar en contacto con pulgas, garrapatas y otros parásitos externos que otro que apenas sale del entorno urbano. Con los gatos sucede algo parecido: un gato que sale a la calle estará más expuesto a parásitos que uno que vive exclusivamente dentro de casa.
Ahora bien, vivir en interiores no significa riesgo cero. Las pulgas pueden llegar al hogar a través de personas, objetos o de otros animales con los que conviva la mascota. Por eso, al comparar los distintos tipos de antiparasitarios para perros y gatos, merece la pena pensar menos en la teoría y más en cómo es el día a día real de tu compañero.
Tipos de antiparasitarios para perros
Hay varias opciones para proteger a tu perro o cachorro de los parásitos internos y externos. Aquí puedes verlas todas y elegir la que más os convenga. En cualquier caso, recuerda seguir las instrucciones para su correcto uso y consultar a un veterinario si surge alguna duda.
01.
Collares antiparasitarios para perros
Se colocan alrededor del cuello de tu mascota. El objetivo de este es liberar una sustancia química que tiene como función principal hacer de repelente o insecticida para protegerlo.
Si tu perro no toma pastillas masticables o no le gustan los tratamientos tópicos, un collar antipulgas puede ser la mejor opción. Otro punto positivo es que otorga una protección de larga duración de efecto entre 7 a 8 meses.
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02.
Pipetas para perros
Las pipetas son recipientes pequeños que se colocan directamente en la piel del perro en la zona de los omoplatos hacia abajo en la columna.
Estos productos son una forma sencilla de protegerlo contra las infestaciones por pulgas, ya que no es necesario que ingiera comprimidos. Además, contienen ingredientes que matan las pulgas y pueden actuar de varias formas: algunos permanecen en la piel, otros se absorben internamente.
03.
Productos repelentes
En esta categoría encontramos sprays, pipetas y collares repelentes para proteger a tu perro de pulgas, garrapatas, piojos y otros parásitos externos.
Este tipo de productos suelen ofrecer protección prolongada y resistencia al agua y al lavado. Su aplicación tópica asegura una cobertura completa del pelaje, siendo adecuado para todo tipo de mascotas. Eso sí, suelen funcionar como protección complementaria a otros tratamientos orales no como tratamiento antiparasitario único.
Frontline
Frontpro
04.
Pastillas desparasitantes
Se suministran de forma oral, mezclándolo con otros alimentos o directamente. Su protección es de larga duración (1 a 3 meses según la opción que se elija). Como se toman por vía interna, permiten abrazar a tu mascota o meterlas en agua inmediatamente después del tratamiento.
Algunos tratamientos en comprimidos masticables combinan un tratamiento antipulgas, antigarrapatas y antiparasitario, lo que resulta muy cómodo. La mayoría de perros y cachorros suelen comerse la tableta masticable sin necesidad de esconderla en carne o queso.
Tipos de antiparasitarios para gatos
Pese a que parezca poco probable que gatos de interior estén expuestos a pulgas, garrapatas y algunos gusanos intestinales, se estima que más de la mitad de los gatos domésticos albergan parásitos, por eso es necesario protegerlos. Aquí van unas cuantas ideas para hacerlo.
01.
Collares antiparasitarios para gatos
Una excelente opción para prevenir y combatir pulgas, garrapatas y mosquitos de forma continua.
Al abrocharlo, comprueba que queden libres dos dedos entre el cuello de tu gato y el collar para evitar asfixias o rozaduras, recuerda dejar unos 2 cm tras la hebilla y corta el resto para evitar que el animal intente morderlo.
Seresto
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02.
Comprimidos para gatos
Aunque suele ser una opción más sencilla en perros, hay gatos que también pueden aceptar bien este tipo de tratamiento. Como ventajas están que los efectos no se verán afectados si tu gato se moja antes o después del tratamiento.
También son una buena opción con familias con niños ya que, al ser ingerido, el producto no transfiere.
03.
Pipetas para gatos
Una excelente opción para los gatos, pues es mucho más sencillo administrar el desparasitante por vía tópica que por vía oral. Se aplican directamente en la piel del gato normalmente en la parte posterior del cuello. El animal debe estar completamente seco antes de aplicar un tratamiento tópico y generalmente debe evitar mojarse un par de días tras la aplicación.
Si convives con niños, debes tener cuidado de no toquen el pelaje de tu gatito o toquen sus ojos y nariz si entran en contacto con el producto.
FRONTLINE
EFIPRO
04.
Spray para gatos
Una opción excelente y de acción rápida para eliminar o repeler parásitos externos como pulgas, garrapatas y piojos mordedores. A diferencia de las pipetas tradicionales, los sprays actúan de forma inmediata al contacto con el pelaje.
Su aplicación tópica asegura una cobertura completa del pelaje. En El Corte Inglés puedes encontrar sprays adecuados para mascotas de cualquier peso y tipo de pelaje.
Consejos finales para proteger a tu mascota de los parásitos
Si piensas que basta con comprar un antiparasitario, aplicarlo una vez y dar el tema por resuelto, estás muy equivocado. Las pulgas o las garrapatas no entiende que el tratamiento sea "para todo el año".
Por eso, más que buscar el producto perfecto, merece la pena pensar en una rutina que realmente vayas a mantener. Un collar antiparasitario que recuerdas sustituir a tiempo suele ser más eficaz que un tratamiento teóricamente mejor que acabas olvidando. Aquí te dejamos otros consejos.
Tener claro dónde se mueve tu mascota. No está expuesto al mismo riesgo un gato que vive exclusivamente en casa que otro que pasa las tardes explorando tejados y jardines. Tampoco un perro que sale tres veces al día por zonas verdes que uno que apenas pisa el exterior. El contacto con otros animales, los parques, el campo o determinadas épocas del año aumentan las probabilidades de encontrarse con pulgas, garrapatas y otros parásitos.
Cuidado con la idea de que los animales de interior están completamente a salvo. Las pulgas no suelen pedir permiso para entrar en casa. Pueden llegar a través de otros animales, de objetos o incluso adheridas a la ropa.
En cuanto al calendario de desparasitación, muchos veterinarios recomiendan la desparasitación interna de perros y gatos adultos cada tres meses, especialmente cuando existe riesgo de exposición a parásitos intestinales. Sin embargo, la frecuencia puede variar en función de factores como la edad, el acceso al exterior, el contacto con otros animales o la convivencia con niños pequeños.
Con los antiparasitarios externos ocurre algo parecido. Muchas pipetas antiparasitarias y otros tratamientos frente a pulgas y garrapatas ofrecen protección durante aproximadamente un mes, por lo que suelen renovarse de forma mensual. No obstante, la duración depende del producto elegido y de las necesidades de cada mascota.
La mejor estrategia suele ser bastante menos complicada de lo que parece. No se trata de memorizar un calendario, sino de ajustar la protección a la vida real de tu perro o gato. En cualquier caso, el veterinario será quien mejor pueda ayudarte a definir la frecuencia más adecuada en cada caso.
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