Tipos de batidoras: de mano, de vaso y amasadoras, ¿cuál necesitas?
Batir, triturar, picar e incluso amasar: hay recetas que se simplifican mucho con una buena batidora. Este pequeño electrodoméstico se ha ganado un hueco fijo en la cocina y es raro no usarlo varias veces a la semana, ya sea para una crema, un batido o una masa rápida.
Tanto si estás pensando en comprar una como si toca renovar la que tienes, merece la pena revisar los tipos de batidoras que existen y qué características hay que tener en cuenta antes de elegir. Potencia, velocidad, materiales o accesorios pueden marcar un antes y un después en tus recetas.
Cómo elegir la batidora adecuada para ti
Antes de dejarse llevar por tendencias o modas (sí, en esto también las hay) te aconsejamos pararte un momento a pensar en varios detalles. Porque el tipo de cocinero que eres, el número de personas para las que cocinas o las recetas que más te gustan son cuestiones de peso en la elección final.
Tipo de tecnología
Cuando hablamos de tecnología en una batidora no se trata solo de que sea más o menos moderna, sino de cómo está diseñada. Aquí entran en juego aspectos como el tipo de motor, los sistemas que regulan la velocidad o funciones como el arranque progresivo, que evita salpicaduras.
Algunos modelos ofrecen programas automáticos o sistemas que ajustan la potencia según la textura de los alimentos, algo muy útil si buscas resultados más precisos sin tener que estar pendiente en todo momento. No es imprescindible, pero puede ser útil si usas la batidora a menudo o preparas recetas más elaboradas.
Tipo de material
En cuanto al material de cuerpo de la batidora, en líneas generales, lo habitual es encontrar combinaciones de plástico y acero inoxidable. El primero es más ligero, mientras que el segundo aporta resistencia y sensación de robustez (que a veces se agradece, sobre todo cuando estamos batiendo a máxima potencia).
Los recipientes más habituales son de plástico (más ligero y manejable en el día a día) o de vidrio (que soporta mejor el calor y no se deforma ni absorbe olores con el tiempo).
Cuchillas: tipo y material
El material de las cuchillas influye, pero no lo es todo. También importa el número de cuchillas y su disposición, ya que de ello depende en gran parte la eficacia al triturar o picar.
Las cuchillas de acero inoxidable son las más habituales por su resistencia al desgaste y su buen rendimiento con el paso del tiempo, sobre todo si vas a trabajar con ingredientes duros como hielo o frutos secos. En cuanto al número de cuchillas, a mayor cantidad y mejor distribución, más homogéneo suele ser el resultado, con menos esfuerzo y en menos tiempo.
Velocidad
La velocidad es la que marca lo rápido que trabaja la batidora: contar con varios niveles permite ajustar la intensidad según la receta. Por lo general, los más rápidos están pensados para materias primas más consistentes.
Los modelos con varias velocidades, e incluso función turbo, ofrecen más precisión y evitan que te quedes corto o te pases en determinadas elaboraciones. A la hora de preparar los alimentos, ese margen de ajuste se nota sobre todo en las texturas y permite modular el tipo de acabado (más fino o más grueso) a tu elección.
Equipamiento
El equipamiento puede ser un factor importante si buscas un modelo que haga algo más que batir. Los más completos incluyen accesorios como varillas para montar, picador o vaso medidor, pensados para quienes disfrutan trasteando en la cocina.
Según lo que suelas preparar, estos extras amplían mucho las posibilidades y simplifican el proceso: montar, picar o mezclar sin cambiar de herramienta.
Funciones
¿Te encantan los smoothies, eres fan de las cremas o prefieres el hielo picado en las bebidas? Entonces hay una batidora que encaja contigo.
Hoy en día, gracias a las funciones que incorporan, muchos de estos pequeños electrodomésticos van más allá de lo básico. Además de batir, permiten triturar, picar, montar o incluso amasar, lo que amplía bastante su uso en la cocina y ayuda a experimentar con nuevas recetas.
Potencia
Las preparaciones suaves requieren menos exigencia, mientras que el hielo, los frutos secos o las mezclas más densas piden un motor con más fuerza. Y aquí es donde la potencia entra en juego.
Para un uso básico, una potencia media suele ser suficiente. Si cocinas a menudo o te metes con ingredientes más duros, subir de potencia se hace imprescindible si no quieres quedarte a medias.
Tipos de batidoras
Básicamente, existen tres tipos de batidoras: de mano, de vaso y amasadoras. A continuación, te contamos más en detalle sobre cada modelo.
01.
De mano
Las de toda la vida: sencillas, prácticas y con presencia casi asegurada en cualquier cocina. Funcionan muy bien para un uso básico y son especialmente útiles para preparar cremas, purés, salsas o batidos.
Ocupan poco espacio, se limpian con facilidad y suelen venderse con varios accesorios que facilitan mucho las tareas en la cocina.
Smeg
Taurus
02.
De vaso
Para los que deseen ir un paso más allá, este tipo de batidoras están pensadas para trabajar con mayor volumen y con una textura más uniforme. Son la opción habitual para batidos, smoothies, cremas finas o incluso para picar hielo (si la potencia y las cuchillas lo permiten) con buenos resultados.
Cuentan con un recipiente propio y permiten preparar varias raciones de una vez ya que suele tener gran capacidad.
03.
Amasadoras
Si te gusta preparar masas, repostería, horneados o recetas que requieren trabajar bien los ingredientes, no lo dudes: lo tuyo son las batidoras amasadoras.
Imprescindibles si quieres garantizar un amasado uniforme y una mejor fermentación de la masa sin esfuerzo. Ojo porque este tipo de batidoras no hacen todo el trabajo por ti, son más bien una ayuda extra con la que lograr fácilmente resultados imposibles de lograr a mano.
Kenwood
Consejos finales y mantenimiento
Para mantener tu batidora como el primer día, nada mejor que seguir una serie de indicaciones. Independientemente del tipo de batidora que sea, lo agradecerá.
- No lo dejes para luego. Aclara el vaso o las cuchillas después de cada uso y evita que los restos se sequen. En muchos casos, basta con agua tibia y unas gotas de jabón.
- No fuerces. Si notas que le cuesta triturar o que el sonido cambia, es mejor parar y ajustar: trocear antes los ingredientes o trabajar en tandas ayuda a no sobrecargar el motor.
- Sécala bien antes de guardar. Antes de guardarla, asegúrate de que todas las piezas estén bien secas. La humedad prolongada puede afectar a los materiales y a su funcionamiento con el tiempo.
- Ojo con las cuchillas. Es una de las partes de la batidora más delicada. Manipúlalas con cuidado al limpiar y evita golpes o usos inadecuados que puedan desafilarlas o dañarlas.
¿Cuál es el mejor tipo de lavadora según tus necesidades?
Cómo elegir el mejor frigorífico para tu cocina
Cuántos tipos de secadoras existen y cuál es mejor para ti
Mejor que la inmersión: descubre las ventajas de las batidoras de vaso
