Una forma muy eficaz de añadir puntos de luz sin ocupar espacio en el suelo ni en muebles. Funcionan especialmente bien en pasillos, cabeceros de cama, entradas o baños, y ayudan a crear una iluminación más suave y envolvente.
Además de prácticos, tienen mucho potencial decorativo. Pueden pasar desapercibidos si se eligen modelos discretos o convertirse en un detalle con personalidad si se apuesta por diseños más potentes.
