Una nueva forma de entender el 'Home Office': muebles de oficina (que no lo parecen) para crear tu despacho en casa
Trabajar desde casa ha cambiado nuestra manera de entender el espacio de trabajo. ¿Ventajas? Muchas, sobre todo en lo que a ahorrar tiempo de desplazamientos se refiere. ¿Desventajas? También, y es que las casas actuales no siempre cuentan con una habitación extra destinada exclusivamente a convertirse en despacho.
Muchas veces, toca que el escritorio comparta espacio con el salón, que ocupe un rincón del dormitorio o que tenga que desaparecer cuando termina la jornada laboral. Este cambio en nuestra forma de trabajar, que vivimos desde hace unos años, ha hecho que elegir bien cada pieza que destinamos al estudio o al trabajo sea todavía más importante. La idea es crear un rincón que nos acompañe durante las maratonianas jornadas laborales entre nuestras cuatro paredes, pero que, a su vez, siga pareciendo hogar, ese lugar donde siempre nos apetece estar.
El Corte Inglés Home nos ayuda a empezar septiembre con buen pie, gracias a una cuidada selección de escritorios polivalentes y con muchísima personalidad, sillas cómodas y tan bonitas que crearán recelos con las del comedor, una buena iluminación que nada tiene que ver con los fríos halógenos de una oficina y detalles decorativos para convertirlo en un lugar agradable para concentrarse y, sobre todo, muy nuestro.
A continuación, te propongo varios estilos y soluciones para que elijas el que más se adapta a tu casa y a tu forma de trabajar.
01.
Un rincón sencillo y funcional
En muchos pisos de hoy en día, la zona de trabajo suele compartir espacio con el salón. En estos casos, la clave está en elegir piezas ligeras y funcionales, como las de la colección Room, que resuelvan bien su cometido pero que, al mismo tiempo, se integren en la decoración sin estorbar.
Una de las novedades de esta temporada es el escritorio Murray. Tiene un diseño muy sencillo, pero su acabado en nogal le da otra presencia. Mide 120 x 60 centímetros y cuenta con un cajón para tener a mano lo que necesites, pero visualmente resulta muy ligero gracias a su estructura metálica, fina y esbelta. Lo acompaña la silla Amelia, que aporta un punto más cálido y texturizado gracias a su tapizado gris y a esa trama abierta que se aprecia en el tejido. Es la silla ideal si vas a pasar muchas horas delante de los libros o la pantalla.
El flexo Teo sigue la misma línea del escritorio, con formas rectas y sencillas que no buscan llamar demasiado la atención. Su diseño permite orientar el brazo y el cabezal y regular la intensidad de la luz con un sencillo toque. Para terminar de integrar esta zona en el salón, acompañaría estas piezas con decoración en tonos suaves y una alfombra que ayude a delimitar visualmente el espacio sin crear separación.
02.
Un toque romántico y campestre
También hay quien busca que su zona de trabajo tenga un aire más cálido, romántico y rústico, especialmente cuando forma parte de una casa de campo. En este caso, podemos partir de una pared empapelada con un estampado de inspiración bucólica y colocar una gran alfombra de fibras naturales que delimite la zona. En cuanto a la decoración, prueba con pinceladas en rojo inesperado.
¿Te acuerdas de esos escritorios de antes, grandes, robustos y llenos de cajones? Pues el modelo Vintage recupera, precisamente, esa esencia de los despachos de antaño. Está realizado en roble macizo y cuenta con siete cajones con muchísima capacidad. Lo combinamos con la silla Lyon, que a primera vista podría pasar perfectamente por una silla de comedor, pero está pensada para trabajar cómodamente durante toda la jornada: como vemos, es giratoria y regulable en altura. Lo que más me llama la atención es su estructura de madera de mango, que aporta muchísima calidez a esta zona de trabajo.
03.
Un despacho urbanita
Si tenemos un piso de ciudad, una opción que siempre funciona es crear una zona de despacho moderna y actual, con un toque urbanita y piezas de diseño. Por eso, el modelo Denys es de mis escritorios favoritos, porque conecta con ese estilo mid century años 50 que siempre resulta actual. Se caracteriza por líneas rectas y una madera oscura de nogal muy sofisticada y bonita. Es un mueble compacto y equilibrado que se integra bien en un salón amplio o en un despacho y cuenta con varias zonas de almacenaje.
Le acompaña la silla Padua, giratoria y tapizada en un símil de piel marrón chocolate con patas metálicas. Un deleite para los amantes de la decoración que no quieren una zona de home office al uso. Además, cuenta con un mecanismo de auto-return que hace que la silla vuelva a su posición incial cuando se gira hacia los lados. Los detalles en negro, como el flexo Carter, muy simple y minimalista, jarrones, cajitas o, incluso, alguna pincelada en las tazas de café, redondean este universo urbanita para afrontar la jornada laboral.
04.
Para apartamentos y pisos pequeños
Cuando los metros cuadrados escasean, cada centímetro cuenta. En pisos compartidos, apartamentos o dormitorios con zona de estudio, lo importante es buscar muebles que ocupen poco y que, visualmente, no saturen el espacio. Uno de ellos es el escritorio Marc, un modelo abatible realizado en madera de palisandro que se pliega por completo cuando no lo estamos utilizando. Tanto el tablero como las patas desaparecen prácticamente de la vista. Otra opción es la mesa Shiny, un ejercicio de minimalismo que funciona especialmente bien en apartamentos pequeños. Su tablero de cristal templado es completamente translúcido y resulta mucho más ligero visualmente. Cuando termina la jornada de trabajo, puede transformarse fácilmente en una consola o una mesa auxiliar.
Pero no son las únicas opciones: también podemos encontrar escritorios muy ligeros, con un solo cajón, patas finas y esbeltas o cajoneras suspendidas que parecen flotar. Los acabados en madera clara son otro buen recurso, porque aportan luminosidad y ayudan a que el rincón de trabajo se integre sin restar amplitud al ambiente.
Para los más techies
La tecnología también ha llegado al mobiliario de oficina. Para quienes pasan muchas horas frente a una pantalla, existen escritorios y sillas capaces de adaptarse a nuestro cuerpo y a nuestra forma de trabajar, con soluciones pensadas para mejorar la postura y hacer más confortable la jornada. La silla Byron, por ejemplo, incorpora funciones de masaje y calor lumbar; la mesa Lift permite regular su altura y cuenta con dos puertos USB para tener los dispositivos siempre a mano, mientras que el escritorio Hadid incorpora un sistema de elevación eléctrico con tres memorias para guardar distintas posiciones.
Pero aún hay más: la silla Aroa apuesta por un respaldo de malla transpirable y un refuerzo lumbar que ayuda a mantener una postura adecuada; el modelo Cheste, por su parte, está pensada para jornadas de más de ocho horas. Tiene refuerzos para la cabeza y la zona lumbar y lleva una sorpresa alrededor de todo el respaldo: una luz LED que convierte en la silla perfecta para un set de gaming.
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