Halloween en casa: ideas para decorar, cocinar y montar una fiesta terroríficamente divertida
Cortesía: El Corte Inglés
El misterio más misterioso de Halloween es comprobar cómo esta fiesta de origen norteamericano, que hace años nos resultaba completamente ajena, ha conseguido consolidarse en nuestro país, hasta el punto que los niños la esperan casi con la misma ilusión que su cumpleaños. Y no es de extrañar, porque tiene todos los ingredientes para marcarlo en rojo en el calendario: disfraces terroríficos, muchas chuches, amigos, meriendas espeluznantes y una dosis de misterio que siempre atrae a los más pequeños (y mayores) de la casa.
El 31 de octubre se viste de negro y naranja en nuestro hogar, para que la diversión empiece mucho antes de que los zombies despierten a medianoche y los niños llamen a las puertas a pedir caramelos. La diversión empieza planificando, desde los disfraces y el menú de la fiesta, hasta la decoración que vamos a poner en cada rincón. En El Corte Inglés Home encontrarás un montón de ideas para convertir nuestra casa en una mansión encantada. Al menos por un día.
La noche más terrorífica del año empieza aquí.
01.
La decoración que puedes reutilizar
La decoración de Halloween puede ser mucho más interesante cuando nos alejamos de los típicos adornos de siempre. El simple hecho de crear un pequeño centro para la consola del recibidor, con una bandeja bonita de color negro y unos candelabros de vidrio naranja, ya es toda una declaración de intenciones que anticipa la fiesta que está por venir. Y es que la iluminación es vital, así que puedes seguir diseñando rincones misteriosos con faroles de distintos tamaños en el suelo o con varios packs de velas eléctricas sobre una mesita auxiliar. También disponibles en varias alturas y nos garantizan total seguridad.
Recurriendo a los detalles clásicos y festivos, nos quedamos con las calabazas, presentes en los botes más bonitos y sofisticados de la temporada que, además, podrás seguir utilizando los próximos meses en clave otoñal. El de cristal, es delicado y sofisticado, e incluso puedes meter en él una guirnalda luminosa para poner un foco de atención en la estantería, decorada también con libros de misterio, o sobre la mesa. Los botes cerámicos, disponibles en dos tamaños, son esculturales y llamativos, aparte de muy prácticos para llenarlos de chuches y tenerlos a mano en la mesa.
02.
Un desayuno de miedo
¿Por qué esperar a la noche cuando el primer "susto" del día te lo puedes llevar de buena mañana? El desayuno es el mejor punto de partida para entrar en materia y empezar a celebrar Halloween en familia. Imagina la cara de los niños cuando se tomen su cacao o un chocolate caliente en estas tazas maléficas antes de ir al colegio.
Para la puesta en escena, combínalas con manteles individuales a juego, saca una mantelería de cuadros en tonos otoñales y cuida los accesorios de mesa. Le Creuset se viste para la ocasión con sus mini cocottes, reinterpretando su icónico diseño con forma de calabaza. Son perfectas para preparar y servir raciones individuales, desde huevos al horno hasta pequeños postres. No te olvides de hornear unas deliciosas cookies con formas monstruosas, decorarlas con sirope de chocolate por encima y meterlas en uno de nuestros botes encantados. ¡Esto sí es empezar el día de miedo!
03.
Cocinar juntos una merienda terrorífica
Halloween no solo son sustos y adrenalina. También hay tiempo para reunirse entre los fogones y cocinar juntos y a fuego lento la merienda de la fiesta. Los niños pueden encargarse de medir los ingredientes con nuestras nuevas cucharas medidoras en forma de calabaza, amasar la masa de las galletas con el rodillo y elegir qué monstruos saldrán del horno. Con un recipiente cerámico ondulado, podéis preparar una deliciosa quiche de calabaza y queso para la cena; con moldes de repostería, dar forma a bizcochos fantasmagóricos, y con nuestros cortagalletas, llenar una bandeja entera de murciélagos, calabazas y esqueletos.
Después llega la parte más divertida: decorar las galletas con chocolate, dibujar telarañas con glaseado o convertir unos sencillos cupcakes en pequeños fantasmas. Un poco de harina por la encimera, muchas manos metidas en la masa y una merienda hecha por ellos mismos, ¿acaso hay mejor manera de celebrar este día en casa?
04.
Fantasmas, ¡a la mesa!
Después de cocinar, es hora de sentar a tus pequeños fantasmas a la mesa y empezar el festín. Los platos, bowls y servilletas desechables con temática Halloween son perfectos para una cena con niños, porque nos meten de lleno en la fiesta y, además, aguantan el ajetreo de una noche de disfraces. Al terminar lo agradecerás, ¡te ahorran una buena pila de platos por fregar!
Para que la presentación esté a la altura, puedes añadir pequeñas figuras de murciélagos y calabazas a las pajitas de las bebidas y servir los bizcochitos que hayas preparado con tus moldes de Halloween ensartados en palillos largos, a modo de pequeñas brochetas dulces. Un detalle original que hará que hasta el postre forme parte del juego. No te olvides de decorar la mesa con nuestras calabazas y arañas de papel, o guirnaldas de Truco o trato que nos anticipan lo que viene después.
¿Truco o trato?
Cuando hayáis dado buena cuenta de la merienda, llega el momento más esperado: ¡coger los cubos de chuches y salir a la calle! La tradición del Truco o trato, tan popular en Estados Unidos, invita a los niños a disfrazarse y llamar a las puertas del vecindario para pedir caramelos y golosinas. Una pequeña aventura que empieza con un cubo vacío y termina, con suerte, con un botín de lo más goloso. ¿Preparados para salir a buscarlo?
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