20 compras de primavera que parecen sacadas de una fotografía de Slim Aarons: moda, deco y mucho más
Creatividad: Paula Jara Xelmírez
“Ojalá estar ahí”. En esas fiestas, en esos atardeceres, en esas vidas. Y en esas casas: qué casas. Slim Aarons fue un cazador de veranos y sus fotografías, en las que capturaba a los reyes y reinas de Hollywood, magnates y jet set en las colinas de Los Ángeles, las fiestas de Marbella o las playas de Capri y Acapulco, han quedado para la historia como las postales perfectas de un universo donde todo parecía ligero, bonito y aspiracional.
Más allá del lujo, en sus fotos hay algo que sigue resultando inspirador. Si las observas con atención, verás que no hace falta una villa en Palm Springs ni una agenda social de oro, porque esa atmósfera luminosa y relajada de los años 60 y 70 se puede recrear a través de pequeños detalles: una sombrilla elegante, una copa especial para Margaritas, la tumbona exacta o las gafas de sol perfectas… el esplendor sibarita está en esos pequeños toques de decoración y moda que daban una capa extra de textura, color e intención al instante perfecto.
Estas 20 compras de primavera tienen algo en común: parecen capturadas de una fotografía de Slim Aarons.
Una sombrilla con flecos
Es el elemento que más se repite en las fotografías veraniegas de Slim Aarons: la sombrilla como objeto decorativo y de diseño, no ya solo funcional. Y esta es perfecta porque incorpora esos detalles que la convierten en una pieza interesante: su forma, tipo pagoda, los flecos que se mueven con la brisa, el color liso...
Una copa para Margaritas
Esta copa para Margaritas es casi fotogénica, y elegirla no es casualidad: según cuenta la leyenda, el cóctel Margarita nació en una pool party en Acapulco en los años cincuenta, entre el glamour despreocupado de la jet set americana y tardes eternas de buen tiempo, que con tanto ojo retrataba Aarons.
Una lámina decorativa
Esta lámina con un negroni ilustrado tiene algo de guiño sofisticado y vacaciones eternas. Este cóctel italiano —mezcla impecable de amargor y elegancia— parece hecho para una sobremesa junto a una piscina impecable, con unas gafas de sol XL y una conversación sin prisa. Un detalle decorativo que encapsula perfectamente en el universo soleado y glamouroso que nos inspira hoy.
Un libro con sus fotografías de piscinas
Hay libros que funcionan como un billete de ida a otro tiempo: así es The Ocean Club. Este volumen fotográfico recorre la historia del legendario hotel de Bahamas que conquistó con sus fiestas y jardines a la jet set internacional desde su inauguración en 1962,de aristócratas a estrellas de Hollywood. Sus páginas son una inmersión en ese lujo tropical, elegante y despreocupado.
Un perfume con neroli
Si una fotografía de Slim Aarons tuviera un olor, probablemente sería el del neroli: luminoso, fresco y con esa elegancia despreocupada que te lleva a piscinas turquesa, jardines exuberantes y cócteles al atardecer. Quizá por eso Eau de Parfum Atelier des Fleurs Néroli, de Chloé, encaja tan bien en este universo: un perfume capaz de capturar, en un solo gesto, ese glamour relajado de las icónicas fotografías.
Un bañador de estilo años 70
En la era dorada de los resorts mediterráneos y Palm Springs, el traje de baño no era solo funcional, sino una auténtica declaración de estilo. Aaron retrató a infinidad de mujeres, elegantísimas, tomando el sol. Y este bañador blanco y negro, de silueta clásica y con escote balconette, pertenece a esa categoría de prendas que vestiría cualquiera de ellas.
Una tumbona retro
Si hay una pieza de mobiliario omnipresente en las fotografías veraniegas de Slim Aarons, esa es la tumbona: testigo de fiestas junto a la piscina, cócteles veraniegos y conversaciones interesantes. Elegir una de madera de acacia y algodón blanco tiene todo el sentido dentro de ese imaginario, porque combina la calidez natural con una elegancia serena, casi de hotel perfecto frente al mar. Es el tipo de objeto que transforma cualquier terraza o jardín en un pequeño refugio de vacaciones.
Unas gafas de sol carey y doradas
Uno de los grandes sueños de la humanidad es viajar en el tiempo y algunos (pocos) objetos nos permiten sentirnos parte de un pasado nunca vivido: es el caso de las Ray-Ban Clubmaster, icono incontestable de los veranos de los años 50, que siguen siendo relevantes hoy.
Un polo ligero
En el universo visual de Slim Aarons —de terrazas frente al mar y escapadas soleadas— era casi un uniforme no oficial del lujo relajado: impecable, cómodo y elegantemente despreocupado. Elegirlo en primavera es un acierto, porque funciona igual de bien con unos pantalones blancos junto a una piscina como en el día a día, cuando uno quiere parecer arreglado sin complicarse demasiado.
Unos mocasines de ante
Míralos: en una fotografía de Slim Aarons encajarían perfectamente. Cómodos pero impecables, con un aire primaveral relajado, es verlos e imaginarse a uno mismo caminando entre jardines de hotel, clubes de tenis o cenas al aire libre cuando cae el sol. Perfectos para combinar con prendas de lino y un ligero bronceado.
Una camisa blanca de lino
Ya lo dijo Adolfo Domínguez: el lino perfecto siempre tiene algo de arruga bonita y la camisa blanca es la prenda totémica cuando hablamos de aperitivos al sol. Además, tiene esa rara cualidad de funcionar siempre; igual de bien sobre un bañador que con unos pantalones impecables, como si el lujo más auténtico consistiera precisamente en no complicarse demasiado.
Una mesita exótica
Esta mesa auxiliar de jardín con forma de elefante pertenece a esa categoría de objetos que convierten un espacio exterior en algo mucho más divertido. Exótica y ligeramente extravagante, está fabricada en fibra natural (un detalle muy propio de esta estética) y parece directamente salida de una terraza de ensueño fotografiada por Slim Aarons.
Unos pantalones con zigzag
El estampado zigzag tiene ese encanto retro que remite instantáneamente a las escapadas sofisticadas de los años sesenta y setenta, cuando el resortwear empezó a tomarse muy en serio. Y estos pantalones te resuelven el look en una sola prenda.
Un vestido para un atardecer
Ha sido ver este vestido de Mii Collection y desear el teletransporte a un atardecer soleado en alguna villa con jardín. Sin mangas, de algodón y ligero, tiene un color azul cielo precioso y un estampado del todo evocador.
Unas alpargatas de cuña
Si trasladamos la postal de Slim Aarons a una velada junto al Mediterráneo, entonces a los pies llevaremos unas alpargatas. Desde que la firma catalana Castañer reinventó la alpargata de cuña en los años setenta, esta es la opción perfecta para cenas al aire libre, terrazas junto al mar y vestidos de verano.
Un flotador aesthetic
Un flotador aesthetic es, probablemente, el detalle más "descaradamente Slim Aarons" de todo jardín con piscina. Porque si algo enseñan sus fotografías es que el verano siempre necesita un punto de fantasía visual. Ya sea con líneas retro, formas escultóricas o colores empolvados, convierte cualquier chapuzón en algo un poco más cinematográfico. Así, una tarde cualquiera se parece un poco más a unas vacaciones en Palm Springs.
Un set de coctelería
Las sobremesas, largas. El, hielo tintineando en los vasos. Y el ritual —siempre un poco glamuroso— de preparar el cóctel perfecto. En una pool party bien montada, un buen anfitrión debe saber preparar un buen Negroni o una Margarita como si uno estuviera en una terraza de Acapulco en los años cincuenta.
Unos vasos tallados
Hay objetos pequeños que consiguen que el conjunto parezca un poco más especial. Unos vasos tallados son ese tipo de detalle: no parecen gran cosa, pero elevan la decoración de la mesa o el trago del refresco, y aportan un aire vintage y elegante sin necesidad de grandes cambios.
Un aperitivo italiano
Ofrecer un aperitivo italiano es, en sí mismo, un gesto de lo más sofisticado. El Rosolio di Bergamotto Italicus está elaborado en la región de Amalfi a partir de bergamota de Calabria y cedro de Sicilia y, servido con prosecco sobre hielo y unas aceitunas verdes, se convierte en el cóctel perfecto para ese tipo de veladas.
Una planta tropical
Una areca tiene un aire inmediato de lujo natural. Con hojas altas y ligeras, evocan las terrazas tropicales y los salones abiertos que aparecen una y otra vez en el universo de Slim Aarons. Colocarla en casa o en el exterior es una forma de recrear ese estilo de vida despreocupado y soleado.
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