Bacalao
Raro es el lugar donde se prescinde de consumir bacalao. Este pescado blanco de la familia Gadidae es el ingrediente principal de una gran variedad de platos que se cocinan en todo el planeta.
Los vikingos ya lo consumían hace 1.000 años. Fueron ellos quienes comenzaron a secarlo. Siglos después, los pescadores vascos encontraron en el salazón un proceso que permitía conservarlo aún más tiempo. Gracias a ello, el bacalao se convirtió en el pescado por antonomasia, al poder ser transportado y consumido incluso en regiones alejadas del mar.
Al pil pil, ahumado, en croquetas, al ajoarriero, en potaje, a la vizcaína, al horno, en brandada, con tomate, rebozado… El polifacético bacalao es la base de multitud de recetas. A su singular sabor y textura hay que sumar su bajo aporte calórico y su alto contenido en proteínas, minerales y vitaminas A y B. En definitiva, sabroso y saludable, ¿se puede pedir más?