Brunch
Aunque el brunch goza hoy de un éxito gastronómico sin precedentes, lo cierto es que tiene su origen en la Inglaterra de finales del siglo XIX como un desayuno inglés, pero con más platos, aunque hoy la oferta se ha ampliado.
Entonces, como ahora, este desayuno tardío (o comida temprana) que se ha adaptado perfectamente al modo de vida español (y a esa costumbre tan placentera de levantarse tarde los fines de semana) tiene algunos rituales (y platos) imprescindibles.
¿Cuáles son?
Si hay un rey del brunch, en fin de semana y días festivos, esos son los huevos, más concretamente, los benedict, esa receta de huevo escalfado con la compañía de pan, beicon, jamón...
Su característica salsa cremosa holandesa, difícil de preparar, es una emulsión a base de yemas de huevo y mantequilla, que tiene también un toque de limón o vinagre, sal y pimienta. Debe hacerse y servirse caliente; esta salsa puede acompañar a otros platos como: pescados, mariscos y hortalizas.
También: prueba los huevos revueltos, en tortilla o poché con jamón, aguacate, tomate raf, trigueros…
Todo brunch que se precie ha de tener un componente dulce: croissants, napolitanas rellenas, tortitas y hasta churros para darle un toque casero. Echa un vistazo a nuestras nuevas opciones dulces y sírvete: tortitas de Oreo, de zanahoria, tortitas veganas de avena y plátano, con frutos rojos y créme fraîche o nuestras clásicas tortitas de sirope y nata. No tienes excusa. Toque dulce perfecto para tu brunch.
Y si lo tuyo es un bowl de frutas con un plus, no te pierdas los de fruta de temporada con yogur, granola y miel, o los de melocotón horneado con miel, yogur, canela y granola... y para los piña-adictos, prueba nuestra variedad de piña asada, miel, yogur y granola.
Para beber en zumos o smoothies, la fruta es otro imprescindible de un brunch perfecto. Y no te faltará energía para afrontar la jornada.