BILLY WILDER

Vivió en el turbulento y creativo Berlín de los años veinte, y desembarcó en la meca del cine en 1933. Primero como guionista y luego como realizador, Wilder sabría abrirse paso en el terreno variable y competitivo de la industria cinematográfica, en el que lo difícil no es tanto llegar como mantenerse. Es colaborador de Der Spiegel y ha escrito la obra Literarischer Quartett. De las conversaciones entre ambos ha salido este Nadie es perfecto: la perfección de la imperfección.