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Chet Baker 1929 - 1988 (59 años) Yale, Estados Unidos

Chet Baker (Yale, Estados Unidos, 1929-1988), 'el Shelley del bebop', fue uno de los trompetistas y cantantes más populares de jazz. Su vida turbulenta y la magia y suavidad con la que tocaba, accediendo al gran público, lo convirtieron en un ídolo que quemó pronto sus alas por culpa de sus adicciones.

La apasionante vida de Chet Baker ya provocó que Hollywood grabara una película en 1960 vagamente basada en su biografía, All the young fine cannibals. Y poco antes de su muerte, al saltar por la ventana de su habitación en Amsterdam tras un cóctel de drogas desorbitado, el fotógrafo Bruce Weber estaba montando el documental que desnudaba a la leyenda del jazz, Let's get lost (1987).

La infancia de Chesney Henry Baker no fue fácil. Su padre, aficionado guitarrista, le introdujo en el jazz gracias a su pasión por Jack Teagarden. Es por ello que Chet Baker empezó tocando el trombón, aunque pronto lo dejó por la trompeta, con la que empezó imitando a Harry James, aunque en realidad su formación fue puramente intuitiva.

En 1948 estudia música mientras frecuenta los clubes de Los Angeles y se va tropezando con los maestros Fast Navarro, Red Roney y Dizzy Gillespie. Toca en diferentes bandas, como en la de Stan Getz. Su primera grabación recogida en vinilo es del año 1952, “Out of nowhere”. Su fama se desboca del todo cuando Charlie Parker lo elige para acompañarlo en su gira. Su estilo suave e intimista, sedoso, de fácil escucha, hace que Gerry Mulligan lo aliste para su cuarteto. Es entonces cuando graba su primer disco encabezando una banda y se hace famosa su interpretación del tema “My funny Valentine”.

Su estilo relajado y cool tiene éxito y con su propio cuarteto se atreve a cantar en Chet Baker sings (1954), lo que añade enteros a su fama. También se alimenta su malditismo. Mientras participa en numerosas grabaciones y colabora con todos los genios del jazz de la época, también aumenta su consumo de drogas e inicia una etapa de decadencia total. Visita en varias ocasiones la cárcel y recibe una paliza que lo deja casi sin dientes. A finales de la década de los 60 la vida de Chet Baker rondaba el subsuelo de la perdición. Solo con la ayuda de su amigo Dizzy Gillespie se reforma un tanto y le consigue algunos conciertos en Nueva York, lo que le facilita realizar algunas giras, también por Europa. Su figura atormentada también atrae el interés de artistas de otros géneros, como Elvis Costello, con el que actúa en 1983. La vida de Chet Baker, no obstante, seguía su rumbo de autodestrucción. En 1988 se lanzó desde su habitación, desnuda como su vida, al vacío, después de haber estado en la cúspide con los dioses del jazz.