Su primera novela fue Buenos días, tristeza publicada en 1954, cuando Sagan tenía 19 años; consiguió el premio de la Crítica. La novela se puede considerar como el comienzo de un determinado estilo de literatura femenina. La novela fue llevada al cine en 1958 por Otto Preminger. A ésta le han seguido otras (todas con el tema del amor, la tristeza y la melancolía en sus páginas) como: Una cierta sonrisa (1956), Dentro de un mes, dentro de un año (1957), ¿Le gusta Brahms? (1959), y Las maravillosas nubes (1961). Acusada de realizar una escritura fácil, artificiosa y monótona, consiguió crear otros géneros literarios. Se estrenó en teatro con Los violines a veces hacen estragos (1961) y El caballo desvanecido (1966), y además escribió relatos históricos como Querida Sarah Bernhardt (1985) y una crónica autobiográfica titulada Mis respuestas (1984). Sagan se sometió a curas de desintoxicación, sufrió un grave accidente de tráfico en 1957, se le desgarró la pleura durante un viaje por Colombia, en 1985, con su amigo, el presidente Francoise Mitterrand, y apareció implicada en el juicio por el 'caso Elf'. Ganó una fortuna con la literatura, pero terminó condenada a un año de cárcel por eludir el pago de impuestos. La autora pasó los últimos años de su vida muy enferma, y arruinada, hasta el punto de que tuvo que vender su casa y fue alojada por sus amigos en París. Se casó dos veces y dos veces se divorció: con el editor Guido Schoeller y con Bob Westhoff, de quien tuvo un hijo, Denis. Falleció víctima de una embolia pulmonar en un hospital de Honfleur, al noroeste de Francia.