Es uno de los grandes narradores estadounidenses de la época dorada del pulp. Sus relatos aparecieron con regularidad en Weird Tales, la revista emblemática del género. Desde muy temprana edas se destacó por su capacidad narrativa y consiguió publicar su primer trabajo antes de cumplir los veinte años. Conan es su creación más popular y seguramente la más lograda, pero no hay que olvidar sus relatos de ambientación histórica ni personajes como Solomon Kane o Kull. El suicidio, cuando contaba treinta años, truncó una carrera que sin duda habría proporcionado más emociones a los amantes de la fantasía heroica.