APROVECHA LAS VENTAJAS DE LAS BOMBILLAS LED


Conviene tomarse un tiempo antes de elegir el tipo de bombillas con las que vamos a equipar cada parte de nuestro hogar. Calcular las horas de consumo que vamos a tener y también el ambiente y tipo de luz queremos disponer para cada estancia. Por ejemplo, los tubos fluorescentes para cocinas presentan unas características que se adaptan perfectamente al uso que solemos dar a esta parte de la casa. Son duraderos el tiempo, permiten tenerlos encendidos durante tiempo sin que eso perjudique su rendimiento a corto-medio plazo y, sobre todo, ofrecen una intensidad lumínica que es óptima para este lugar donde lo que se necesita tener es claridad. En el resto de la casa se puede optar por bombillas LED, que son perfectas para sustituir a las antiguar lámparas incandescentes y, al mismo tiempo, presentan una morfología similar, por lo que la estética de nuestra casa no va a cambiar en exceso. Además, incorporan una innovadora tecnología de chip de filamento flexible (FFCT) que garantizan obtener una luz de la mejor calidad. Las puedes elegir de diseño moderno o de aires más vintage.

¿BOMBILLAS LED O BOMBILLAS HALÓGENAS?

 Las bombillas aúnan en un mismo producto utilidad y cuestiones estéticas. Es importante elegir unas bombillas que no desentonen con el ambiente que se quiere crear en cada habitación. Por ejemplo, en el salón y en las habitaciones resulta conveniente disponer de una luz cálida o templada, que no resulte agresiva y que permita estar leyendo o disfrutando de los dispositivos audiovisuales. Para esto son perfectas las bombillas LED de 2000K o 3.000 K que permiten crear un ambiente acogedor, y que resultan muy adecuadas para instalaciones de baja altura donde no generan problemas de deslumbramiento. En cuanto a su duración, las bombillas LED presentan 15.000 horas de vida media. Lo que significa que duran hasta 7,5 veces más que una lámpara incandescente o bombilla halógena de una potencia equivalente. Además. la luz que emiten es más azulada que las bombillas convencionales, cuyos tonos suelen acercarse mucho más hacia los blancos. Es decir, apostar por LED significa escoger una opción de futuro en muchos sentidos, que ya se puede disfrutar en el presente.

BOMBILLAS LED Y DISTINTOS TIPOS DE FOCOS

Uno de los motivos que pueden animar a comprar una bombilla LED es que se trata de un producto respetuoso con el medioambiente, sin mercurio y con menores emisiones de CO2.  que la bombilla convencional. Por otra parte, también asegura más de 100.000 ciclos de encendido y apagado, además de que la luz se distribuirá en varias direcciones y no solo de una manera frontal o lateral. Esta son algunas de las cualidades que, por ejemplo, aportan los focos de superficie, pero sobre todo los muy recomendables focos de empotrar LED. En ambos casos se asegura un alto grado de rendimiento y de durabilidad, mientras que se respeta al máximo su integración dentro del resto del equipamiento de la casa gracias a su cuidado diseño. Los focos de empotrar además permiten sustituir la bombilla cuando esta se ha agotado sin necesidad de desplazarlos.

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