







Es un auténtico clásico que nunca deja de impresionar.
12 malvaviscos originales bañados en chocolate con leche. Bajo la cobertura de chocolate con leche se esconde un malvavisco ligero y esponjoso que evoca al instante las meriendas de la infancia. Estos ositos ofrecen un capricho delicioso y lleno de elegancia.