Así es el pickleball, el deporte de la pala maciza y la pelota con agujeros
El pickleball nació en un jardín, de una tarde aburrida y de una pista de bádminton a la que le faltaban los volantes. Seis décadas después se juega en clubes, parques y polideportivos de medio mundo, y en Estados Unidos lleva años entre los deportes que más crecen. La clave está en su forma de juego: se aprende en una tarde, permite pelotear desde el primer minuto y engancha a casi cualquiera que pruebe un partido.
Otra parte del secreto es que no pide ser atleta ni gastar una fortuna. Para empezar bastan una pala de pickleball, una pelota perforada y unas zapatillas que agarren bien a la pista. La pista es pequeña, los puntos son rápidos y los partidos suelen terminar con alguien pidiendo la revancha. Abuelos y nietos, compañeros de oficina, parejas que ya se cansaron del pádel: pocos deportes juntan a gente tan distinta alrededor de una misma red.
Qué es el pickleball y cuál es su origen
En 1965, en Bainbridge Island, cerca de Seattle, el congresista Joel Pritchard y su amigo Bill Bell volvieron de jugar al golf y encontraron a sus familias aburridas. Tenían una pista de bádminton pero ni rastro de volantes. Improvisaron con palas de ping-pong y una pelota de plástico agujereada, bajaron la red y, con la ayuda de Barney McCallum, fueron puliendo un reglamento que en lo esencial sigue vigente.
Sobre el nombre circulan dos versiones. La más tierna lo atribuye a Pickles, el perro de los Pritchard, que perseguía cada pelota que salía de la pista. La familia, sin embargo, sostiene que el perro llegó después y que el nombre viene del pickle boat del remo, la embarcación formada con los remeros que sobraban en otros equipos. Un deporte hecho con piezas de otros deportes: la metáfora encaja, aunque el perro sigue teniendo más fans.
Hoy el pickleball es un deporte de pala que se juega en una pista del tamaño de una de bádminton de dobles (13,41 x 6,10 metros), con una red algo más baja que la de tenis. Admite individuales y dobles, aunque en clubes y parques manda el formato por parejas.
Reglas básicas y sistema de puntuación
El saque se hace por debajo de la cintura, con un movimiento ascendente, desde detrás de la línea de fondo y en diagonal. La pelota tiene que superar la cocina y caer en el cuadro contrario. Si roza la red y entra en el cuadro correcto, el punto sigue.
Se comete falta cuando la pelota sale fuera, se queda en la red, se volea desde la cocina o se volea antes de tiempo según la regla del doble bote.
En cuanto a la puntuación, los partidos suelen jugarse a 11 puntos y se gana por dos de diferencia. La gran particularidad es que solo puntúa el equipo que saca: si el restador gana el intercambio, recupera el saque, pero no suma. En dobles sacan los dos miembros de la pareja antes de ceder el turno (salvo en el primer saque del partido, que solo hace uno), y el marcador se canta con tres números: puntos de quien saca, puntos del rival y si saca el primer o el segundo jugador. Por eso el partido arranca con un desconcertante “0-0-2”. Algunas ligas profesionales ya usan un sistema en el que cada intercambio suma, pero en las partidas entre amigos sigue mandando el tradicional.
Equipamiento necesario para empezar
La pala de pickleball es maciza, sin los agujeros de la de pádel, más grande que una de ping-pong y más ligera que ambas: la mayoría pesa entre 200 y 240 gramos. Las de iniciación suelen combinar un núcleo de polímero en forma de panal con caras de fibra de vidrio, que perdonan los golpes descentrados. Las de carbono ganan en control y tacto, y quien busca potencia suele fijarse en modelos algo más pesados o alargados.
La pelota perforada recuerda a la de los juegos de patio del colegio. Existen dos tipos: las de exterior, más duras y con unos 40 agujeros pequeños para que el viento no las desvíe, y las de interior, más blandas y con alrededor de 26 agujeros más grandes. Usar la equivocada se nota a los dos minutos.
Las zapatillas importan más de lo que parece. El pickleball es un deporte de desplazamientos laterales cortos y frenadas en seco, así que las de running, pensadas para avanzar en línea recta, no son buena idea. Unas zapatillas de tenis o de pádel, con suela de buen agarre y refuerzo lateral, cumplen de sobra. A partir de ahí, ropa transpirable, una gorra o visera para jugar al aire libre y una mochila donde quepa todo.
Diferencias entre pickleball, tenis y pádel
| Pickleball | Tenis | Pádel | |
|---|---|---|---|
| Pista | 13,41 x 6,10 m | 23,77 x 10,97 m (dobles) | 20 x 10 m, cerrada |
| Paredes | No | No | Sí |
| Herramienta | Pala maciza | Raqueta con cordaje | Pala perforada |
| Pelota | Plástico perforado | Fieltro presurizado | Fieltro, menos presión |
| Saque | Por debajo de la cintura | Por arriba | Por debajo de la cintura, tras bote |
| Puntuación | A 11, solo puntúa quien saca | Juegos y sets (15-30-40) | Juegos y sets (15-30-40) |
Del pádel ha heredado la pala y el ambiente social; del tenis, la pista abierta; del bádminton, las medidas, y del ping-pong, el saque por abajo y la pelota ligera. El resultado exige menos carrera que el tenis, no depende de las paredes como el pádel y se aprende antes que ambos. Quien llega desde el pádel reconocerá muchas sensaciones, aunque tendrá que olvidarse de esperar el rebote en el cristal. Al final, todo sigue funcionando como en aquel jardín de 1965: una red baja, una pelota con agujeros y ganas de echar otro partido.
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