8 ensaladas refrescantes con la fruta como protagonista
No hay nada más apetecible, además de rápido y saludable, que una ensalada con fruta de temporada en esta época del año. Toma nota de estas opciones para disfrutar cualquier día a cualquier hora, aunque no estés de vacaciones.
Una de las muchas cosas buenas de este momento del año es que tenemos a nuestra disposición una amplia gama de frutas de temporada que, además de poder disfrutarlas por sí solas en cualquier momento del día, son perfectas para preparar ensaladas como las que te proponemos a continuación. Más allá de lo ricas que resultan, son muy recomendables para este tipo de recetas porque aportan frescura e hidratación, además de ofrecer un contraste de sabores muy interesante cuando las acompañamos de verduras, quesos, frutos secos o proteínas como pollo, pescado o jamón serrano.
Antes de pasar a compartir contigo las recetas, es importante que sepas que el hecho de que sean de temporada hará que tengan mejor sabor, aroma y textura. Pero no es eso lo único importante, también deben estar en su punto de maduración: ni demasiado verdes (pueden resultar ácidas o duras) ni demasiado maduras (se deshacen y te puedes encontrar exceso de líquido). Otro detalle que marca la diferencia consiste en incorporar las frutas más delicadas -como fresas, melocotón o plátano- justo antes de servir, así conservarán su aspecto y textura. Además de no cortar con mucha antelación y escurrir bien las frutas muy acuosas, como la sandía o el melón; intentar siempre equilibrar sabores y texturas (las frutas dulces van muy bien con ingredientes salados, ácidos y crujientes; y conservar la cadena de frío, sobre todo cuando la ensalada lleva ingredientes perecederos como queso fresco, marisco o pollo.
1. Ensalada de albaricoque asado, burrata, jamón serrano y pistachos
Una vez tengas el horno precalentado a 200º C, coloca los albaricoques en una bandeja, rocíalos con un chorrito de aceite, sazónalos y hornea durante 15 minutos (hasta que estén tiernos y un poco dorados). Seguidamente, lava y seca tanto la rúcula como las hojas de albahaca. Corta las burratas por la mitad, deja que escurran el suero y machaca los pistachos para que haya trozos irregulares. En una fuente grande, distribuye la rúcula y la albahaca, coloca encima los trozos de albaricoque asado y las burratas, espolvoreando los pistachos por encima. Para terminar, prepara una vinagreta con aceite, vinagre, sal y pimienta al gusto. Aliña la ensalada con esa vinagreta y a disfrutar.
2. Ensalada de sandía, pepino y mozzarella
Esta receta de verano no puede ser más sencilla, rica y saludable. En este caso, solo tiene que cortar la sandía en cubos (importante hacerlo justo antes de la hora de comer y escurrirla bien), hacer unos cortes a lo largo del pepino para luego cortarlos en rodajas y añadir unos trozos de mozzarella que habrás desmenuzado con los dedos (a pellizcos). Mezcla todos los ingredientes en un bol y sazona a tu gusto.
3. Ensalada de fresas, rúcula, nueces y parmesano
La que nunca falla para los que siempre agradecen la combinación de dulce y ácido. Empieza colocando la rúcula en una ensaladera, reparte por encima las fresas bien troceadas, la cebolla roja y termina decorando con las lascas de queso y las nueces. Para la vinagreta debes mezclar mezcla en un bote aceite de oliva virgen extra, vinagre de Módena, mostaza y un poco de miel previamente calentada. Agita todo bien, vierte sobre la ensalada y a servir.
4. Ensalada de papaya, mango y jamón tostado
Otra que seguramente no has preparado nunca y va a pasar a convertirse en una de tus favoritas porque lo tiene absolutamente todo. Comenzamos lavando y escurriendo muy bien la rúcula y la colocamos sobre la fuente donde vamos a emplatar todo. Encima añadimos el mango troceado y la papaya en bolitas (es fácil de hacer con un sacabolas). El paso siguiente consiste en esparcir las semillas de calabaza mientras tostamos las lonchas jamón en una plancha. Las dejamos escurrir sobre papel absorbente y las añadimos encima del mago y la papaya. Por último, hacemos una vinagreta con sal, aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana y un poco de miel de flores. Importante aliñarla justo en el momento de llevarla a la mesa.
5. Ensalada de melón, lechuga y tomate cherry
¡Viaja hasta Italia o Grecia con esta ensalada súper mediterránea! Para ello, te lo advertimos, tendrás que aplicarte a la hoar de hacer bolitas de melón (galia o piel de sapo) con un vacía melones. Si se complica la tarea, bastará con cortarlo en dados pequeños. Una vez lo tenemos listo, preparamos la salsa mezclando el yogur con el zumo de medio limón, el aceite de oliva, una pizca de sal, otra de pimienta y un poco de albahaca picada. Emulsionamos ligeramente y lo añadimos al plato donde ya habremos colocado una base con el mezclum de lechugas que más nos guste, el maíz dulce, los tomates cherry cortados por la mitad y las bolitas de melón.
6. Ensalada de aguacate con rúcula, granada, nectarina, feta y nueces
¡Una ensalada súper sabrosa que funciona incluso en invierno! Empieza lavando y sacando la rúcula para colocarla en una ensaladera grande. Luego tendrás que pelar y trocear los aguacates para añadirlos, abrir la granada y sacar todos los granos con cuidado y rociarlos sobre el resto de ingredientes. A continuación, pelamos y cortamos en gajos finos la nectarina (también puedes usar kaki) y los distribuimos bien para que llegue a todas partes. Por último, desmenuza el queso feta y repártelo de la misma manera. Rematamos picando las nueces y espolvoreándolas sobre el conjunto, aliñando con aceite, vinagre, sal y pimienta al gusto.
7. Ensalada Caprese con melocotón
¿Una Caprese con melocotón? ¿Y por qué no? Lo verás muy claro una vez hayas lavado y secado los tomates, el melocotón y las hojas de albahaca fresca. Hayas continuado cortando rodajas de igual tamaño de tomate, melocotón y mozzarella. Y hayas terminando colocando en una fuente o bandeja, de manera alterna, las ruedas de melocotón, mozarrella, tomate y albahaca hasta cubrir toda la superficie. Puedes cambiar el orden de los ingredientes si lo prefieres. Lo que no es negociable es rematar con un aliño a base de sal, aceite de oliva y vinagre de Módena al gusto.
8. Ensalada de cuscús, cerezas, feta y pistachos
Si te gustan los tabulés, no puedes dejar de probar esta ensalada en la que el cuscús se convierte en el mejor aliado de la fruta de temporada. Para empezar, tienes que colocar el cuscús y vertir el caldo de verduras ya caliente sobre él, cubrirlo con un paño y dejarlo reposar durante cinco minutos para que absorba el caldo y se hidrate. Una vez pasado ese tiempo, coge un tenedor para desmenuzar los gránulos y dejarlos sueltos. Lo siguiente será sazonar con sal y pimienta al gusto, para después aliñar con el zumo de limón y el aceite de oliva. Terminamos agregando la cebolla roja, las cerezas cortadas por la mitad, el queso feta desmenuzado, la ralladura del limón y los pistachos picados al cuscús. Mezclamos todo bien, añadimos uns brotes tiernos en el último momento y... ¡Hora de comer!
¡Ensaladas listas para llevar (y añadirles fruta)!
El mundo de las ensaladas invita a ser creativo y a atreverse con combinaciones de sabores que nunca habías pensado que podían resultar exitosas. Por eso te proponemos esta otra forma de disfrutar de la fruta de temporada en ensalada, eligiendo aquella que más te apetezca para cada una de estas ensaladas ya preparadas que puedes encontrar en cualquiera de nuestros supermercados. Y no te olvides de confirmar con nuestro frutero que la pieza de fruta elegida está en su punto óptimo de maduración. ¡Nadie lo sabe mejor que él!
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