Rutina capilar paso a paso: guía definitiva para cuidar bien el cabello
Cuando hablamos de belleza, un pelo bonito y cuidado importa. Y mucho. Tanto que hasta ese día en el que no sabes qué le pasa a tu melena, tiene nombre: "bad hair day". Si últimamente las jornadas de pelo alborotado superan a las demás, no pulses el botón de alarma. Seguramente no sea culpa tuya, sino de no estar siguiendo la rutina capilar adecuada.
¿Qué tener en cuenta para crear una rutina capilar?
Textura, longitud o tipo de cuero cabelludo son algunos de los puntos a tener en cuenta antes de diseñar la rutina capilar perfecta para nuestra melena.
Tipo de cuero cabelludo
Está compuesto de piel y, por lo tanto, al igual que la del rostro, puede congestionarse, secarse o engrasarse. Si no presenta exceso de grasa ni sequedad, estamos ante un cuero cabelludo normal; si produce más sebo de lo normal será graso; el seco se distingue por producir sequedad, picor e irritación; y el mixto es seco en las puntas, pero graso en la raíz.
Textura de cabello
La forma natural del pelo está determinada por el folículo piloso. En líneas generales, se distingue entre liso —brillante, sedoso, más resistente a la rotura y tendencia a engrasarse—; ondulado —tiende al encrespamiento y necesita definición— y rizado —más secos y frágiles, ya que los aceites naturales tardan más en llegar a las puntas—.
Longitud
Cuanto más largo es el cabello, más recorrido tienen que hacer los aceites naturales desde el cuero cabelludo hasta las puntas y más tiempo puede llevar mantener toda la fibra en buenas condiciones. Por eso, una melena larga puede necesitar más atención en medios y puntas, especialmente si está teñida, decolorada o sometida con frecuencia al calor.
Necesidades específicas
Aquí es donde tiene sentido personalizar la rutina. Un cabello fino puede necesitar productos ligeros para no perder volumen, mientras que uno seco o rizado puede agradecer fórmulas más acondicionadoras. Lo mejor es prestar atención a lo que necesita el cabello e ir adaptando los productos en consecuencia.
El pelo liso necesita productos ligeros. El ondulado, definición sin peso. El rizado pide hidratación y cero sulfatos. El afro necesita aceites, mascarillas y constancia.
Productos de una rutina capilar: ¿En qué orden aplicarlos?
Una rutina básica parte del lavado y el acondicionamiento y, a partir de ahí, incorpora mascarillas, tratamientos y productos de acabado según las necesidades de cada melena.
OLISTIC
1. Champús
Su objetivo es limpiar el cuero cabelludo, eliminar grasa, restos de productos y suciedad acumulada. Repártelo, masajea suavemente con las yemas de los dedos hasta hacer espuma y aclara abundantemente.
Nuggela & Sulé
2. Acondicionador
Desenreda y suaviza el pelo. En cabellos finos o lisos puede bastar con concentrarlo en las puntas, mientras que los cabellos secos o rizados puedes extenderlo por toda la melena. Puede usarse en cada lavado.
KLORANE
3. Mascarilla
Perfecta para hidratar. Se aplica solo de medios a puntas y se deja actuar el tiempo que indique el producto. Luego, se aclara abundantemente con agua tibia. Úsala una o dos veces a la semana, según tus necesidades.
VICHY
4. Tratamiento
Aceites, cremas, sérums, lociones o tratamientos sin aclarado… La recomendación más sencilla es no añadir productos porque sí. Identifica qué necesita tu melena, y elige el tratamiento en consecuencia.
René Furterer
5. Productos para acabado
Definir, controlar el encrespamiento, fijar un peinado o añadir textura, entre otras, son las funciones de estos productos. Si utilizas herramientas de calor, no olvides el protector.
PRODUCTOS PARA EL PELO SEGÚN NECESIDAD
Además de seguir una rutina capilar adecuada, también habrá que tener en cuenta las necesidades específicas de cada melena a la hora de elegir los productos.
Pilexil
Para la caída capilar
Existen ingredientes que ayudan a nutrir y fortalecer el folículo. La clave está en identificar primero la causa de la caída, ya que no todos los cabellos necesitan el mismo tratamiento. Si el problema persiste, habla con tu dermatólogo.
MONCHO MORENO
Para hidratar
Si notas el pelo seco, apagado o encrespado, busca ingredientes humectantes como glicerina, aloe vera, pantenol o ácido hialurónico. Busca fórmulas ligeras si tu pelo es fino y más nutritivas si es grueso, rizado o muy seco.
APIVITA
Para reparar
Si tu cabello está dañado por tintes, decoloraciones, calor o procesos químicos, necesita fórmulas acondicionadoras con proteínas hidrolizadas, aminoácidos, ceramidas o agentes reparadores.
DUCRAY
Productos anticaspa
Busca ingredientes como el piritionato de zinc, ácido salicílico o ketoconazol, que te ayuden a aliviar el problema. Sobre todo, evita rascarte o frotar, ya que solo conseguirás irritar más. Aquí la clave es la constancia.
EKSPERIENCE
Para cabello graso
Prueba con champús purificantes y fórmulas suaves con ingredientes como arcilla, menta, romero o té verde. Evita los aceites en la raíz y lavarlo en exceso. Además, una exfoliación semanal ayudará a revivir tu melena.
KÉRASTASE
Para brillo capilar
Si notas el cabello apagado, mate o sin vida, busca productos con aceites vegetales, como el de argán, coco o jojoba. También puedes pueden beneficiarte el pantenol o las proteínas hidrolizadas.
ORIBE
Para volumen
Los cabellos finos o con poca densidad que busquen más volumen lo conseguirán con champús, mascarillas y acondicionadores sin parabenos ni siliconas ya eue añaden peso al cabello.
Consejos para una buena rutina capilar
Volumen, nutrición, rizos definidos, raíces limpias, puntas suaves... ¿Por dónde empezar? Aquí te damos unos cuantos consejos para redondear tu rutina capilar.
- El agua importa. Demasiado caliente reseca y sensibiliza tanto el cuero cabelludo como la fibra. Mejor templada para lavar y, si puedes, un aclarado final con agua fría: cierra la cutícula y da más brillo. Luego, sécalo con toalla de microfibra sin frotar.
- Ajusta la frecuencia de lavado. Lavarlo cada día no es necesario, y a veces es contraproducente.
- Nada de cepillar en seco si tienes el pelo rizado o frágil. Mejor peinar de medios a puntas con un cepillo de púas anchas o, directamente, con los dedos si tu melena lo permite.
- ¿Sabías que la funda de almohada de algodón puede enredar el pelo? Las de satén o seda minimizan el frizz y evitan la rotura. Puede parecer un capricho, pero se nota.
Por último, recuerda que una alimentación rica en proteínas, ácidos grasos y vitaminas (especialmente del grupo B y hierro) se refleja en el estado del pelo. Los suplementos pueden ayudar en épocas en las que más lo necesitas.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuál es la diferencia entre acondicionador y mascarilla?
El acondicionador ayuda a desenredar, suavizar y facilitar el peinado después del lavado y puede usarse de forma habitual. La mascarilla está pensada para cuando el cabello está seco, dañado y necesita un extra de acondicionamiento. Puedes usarla una, dos o tres veces por semana, dependiendo de las necesidades de tu melena.
¿Cómo cuidar las puntas castigadas?
Las puntas son la parte más antigua y frágil del cabello, así que necesitan un poco más de mimo. Usa acondicionador y mascarilla de medios a puntas, añade un aceite o sérum si están muy secas y no te excedas con el uso de planchas y secadores a temperaturas altas y usa un protector térmico. Sanearlas cada dos o tres meses es la mejor manera de mantenerlas impecables.
¿Cada cuánto debo lavarme el pelo?
No hay una respuesta que funcione para todo el mundo. Si tienes el cuero cabelludo graso, probablemente necesites lavarlo más a menudo; si tu pelo es seco, grueso o rizado, puedes espaciar más los lavados. Fíjate en cómo responde tu raíz y lávalo cuando notes grasa, suciedad o acumulación de producto. Lo importante es que el cuero cabelludo esté limpio sin resecar la fibra.
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