Tipos de piscinas: cuál elegir cara al verano
Pocas cosas apetecen más en un día caluroso que un buen chapuzón, especialmente si es en una piscina en el jardín de tu casa. Si eres de los que piensa que es un lujo reservado a quienes tienen una piscina de obra, estás equivocado. Hoy existen alternativas mucho más sencillas de instalar y con presupuestos muy diferentes.
Hablamos de piscinas desmontables, de acero, de madera o hinchables, opciones que quizá no habías valorado y que podrían formar parte de tu verano antes de lo que imaginas. Para elegir la que mejor encaja contigo habrá que tener en cuenta factores como el tamaño, la estructura, los materiales o el mantenimiento que requiere. Te contamos todo lo que necesitas saber para acertar con tu elección.
Cómo elegir una piscina
Cada tipo de piscina tiene unas características especiales, así que dedicar unos minutos a valorar tus necesidades es el primer paso para disfrutar un verano pasado por agua.
La estructura
Imagina que la piscina tuviera un esqueleto que aportara resistencia y estabilidad, esa es, justamente, la función de la estructura. Las hay de diferentes materiales, desde las que incorporan elementos metálicos a la de paneles de acero o madera.
Aquí la lógica se impone: cuanto más robusta sea, más tiempo aguantará. Por eso, si buscas una piscina para disfrutar durante años, compensa apostar por modelos reforzados. Si la idea es simplemente combatir el calor durante el verano, con una hinchable puede ser más que suficiente.
Los materiales
Los materiales influyen tanto en su resistencia como en el aspecto que tendrá la piscina una vez instalada. Los modelos desmontables suelen combinar estructuras metálicas con lonas de PVC reforzado de varias capas ofrecen un buen equilibrio entre precio, durabilidad y facilidad de montaje, por lo que suelen ser opciones populares.
Las piscinas de acero son robustas y, bien cuidadas, pueden acompañarnos durante muchos veranos. Además, algunos modelos incorporan acabados que imitan la madera, una alternativa interesante para quienes buscan un punto rústico sin renunciar a la resistencia.
Las piscinas de madera destacan precisamente por su apariencia natural. La madera recibe tratamientos específicos para soportar la humedad, el sol y los cambios de temperatura, y son ideales en jardines donde la decoración tiene un peso especial.
Las piscinas hinchables, por su parte, están fabricadas con materiales flexibles y ligeros pensados para que el montaje sea rápido y sencillo. No son las más duraderas, pero cumplen perfectamente si se busca una solución práctica para refrescarse durante los meses más cálidos.
La capacidad
Cuanta más agua tenga una piscina, más espacio ofrecerá para disfrutarla, pero también más atención necesitará para mantenerse limpia y en buenas condiciones. A mayor volumen de agua, más tiempo y productos serán necesarios para mantenerla en buenas condiciones.
Para familias con varios miembros o para quienes suelen recibir invitados, puede resultar interesante apostar por modelos más amplios. En cambio, si el objetivo es refrescarse ocasionalmente durante el verano, una capacidad más modesta podrá ser suficiente.
El tamaño
Sin espacio, no hay piscina. Saber de cuánto disponemos es lo primero que habrá que tener claro. Una piscina demasiado grande puede acabar ocupando gran parte del jardín y dificultando el uso del resto de la zona exterior. Por el contrario, en una demasiado pequeña no se podrá nadar ni practicar otras actividades que impliquen movimientos con desplazamiento.
No solo debes medir el espacio que ocupa de la piscina, sino el de alrededor y dejar unos metros extra para acceder con seguridad, instalar sistemas de filtrado o colocar tumbonas y mobiliario exterior. También es importante valorar cuántas personas la utilizarán habitualmente, si es una piscina pensada para niños o adultos… Todo esto influirá en el tamaño final.
La forma
Redonda, ovalada, cuadrada... Atrás quedaron los tiempos en que las piscinas debían ser rectangulares.
Hoy en día, la forma puede ayudarnos a sacar más partido al espacio disponible y hacer que la piscina resulte más cómoda en el día a día. Las rectangulares, por ejemplo, suelen ser las preferidas para nadar o jugar con mayor libertad.
La elección dependerá del espacio donde irá ubicada, del uso previsto, de cuántas personas vayan a usarla al mismo tiempo o de si está pensada para niños o para adultos.
El revestimiento
El revestimiento es la capa que está en contacto con el agua y ayuda a proteger la piscina del desgaste diario. Los más habituales están fabricados en PVC, un material resistente a la humedad, al sol y a los productos utilizados para mantener el agua limpia. Elegir un revestimiento de calidad puede ayudar a que la piscina se conserve en buen estado durante más tiempo. Un material más grueso y resistente suele soportar mejor el paso del tiempo y reducir el riesgo de fugas o deterioro prematuro.
La instalación
La instalación es otro punto a tener en cuenta. Hay modelos que pueden estar listos para llenar de agua y chapotear el mismo día (por ejemplo, las hinchables) mientras que otros requieren de instalaciones algo más complejas.
Las piscinas elevadas suelen ser las más fáciles de instalar. Al colocarse directamente sobre el terreno, evitan excavaciones y grandes obras, y muchas de ellas pueden desmontarse al finalizar el verano. Por eso son una opción muy popular para quienes buscan disfrutar de una piscina en casa sin complicarse demasiado.
¿LO SABÍAS?
Muchas piscinas desmontables ya incluyen depuradora, sistemas de drenaje e incluso kits de reparación. Antes de comprar, echa un vistazo qué accesorios vienen de serie, ya que pueden facilitar mucho el mantenimiento y evitar gastos adicionales una vez empiece la temporada de baño.
Tipos de piscinas
Una vez analizados los factores clave, llega el momento de elegir entre las opciones disponibles en El Corte Inglés.
01.
Piscinas desmontables
Las piscinas desmontables permiten disfrutar de una piscina en casa sin necesidad de hacer obras ni permisos, algo que han hecho que ganen popularidad.
Formadas por una estructura metálica y una lona de PVC reforzada (capaz de soportar miles de litros de agua), existen modelos de distintos tamaños que pueden desmontarse al finalizar la temporada, protegiéndolas de las inclemencias del tiempo hasta el siguiente verano. Eso sí, requieren una superficie nivelada y un correcto mantenimiento para conservarse en buen estado durante varios años.
Intex
Avenli
02.
Piscinas hinchables
¿Quién no guarda algún recuerdo infantil en una piscina hinchable? Siguen siendo una de las opciones favoritas cuando se busca una solución rápida, económica y fácil de instalar.
Su principal ventaja es precisamente la simplicidad. Basta con inflarla, llenar de agua y empezar a disfrutar. No requieren de herramientas especiales ni conocimientos técnicos, por lo que pueden montarse prácticamente en cualquier espacio exterior adecuado.
03.
Piscinas de acero
Este tipo de piscinas están fabricadas con paneles de acero galvanizado para proporcionar una estructura sólida y resistente al paso del tiempo.
Soportan mejor los cambios de temperatura, la presión del agua y el uso intensivo, manteniendo su estabilidad durante muchos años. Además, suelen incorporar revestimientos interiores de PVC que mejoran la impermeabilidad y facilitan la limpieza.
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04.
Piscinas de madera
Son las favoritas de los que priorizan una estética cuidada y buscan una piscina que se integre en jardines y espacios exteriores de forma natural.
La madera visible (tratada para soportar la humedad y las condiciones meteorológicas) suele actuar como revestimiento exterior. La estructura interna incorpora materiales resistentes que garantizan la estabilidad y la estanqueidad mientras que, una vez montadas, aportan una estética difícil de igualar.
Qué necesitas para mantener y limpiar tu piscina
Si ya tienes claro qué tipo de piscina encaja mejor en tu jardín, ahora toca saber todo sobre su mantenimiento.
- Cuanto mayor sea la piscina, más atención necesitará para que el agua se mantenga limpia y transparente durante todo el verano. En muchos casos será necesario contar con una depuradora y utilizar productos específicos que ayuden a prevenir la aparición de algas, bacterias, etc.
- En modelos pequeños o hinchables, muchas veces basta con renovar el agua periódicamente y realizar limpiezas básicas como retirar hojas, insectos y suciedad.
- También pueden resultar útiles accesorios como cobertores, recogehojas o limpiafondos, especialmente si la piscina permanece instalada durante varios meses.
La mejor piscina no siempre es la más grande o la más espectacular, sino la que realmente encaja con tu espacio, tu presupuesto y tu ocio.
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